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sábado, 9 de mayo de 2015

Ante las Elecciones. Propuestas sobre la Sanidad (IV)

Viñeta de El Roto. EL PAÍS 11-4-2015

PODEMOS

Como han analizado de forma exhaustiva numerosos especialistas y expertos de la ciencia política, la irrupción del fenómeno PODEMOS en el panorama político español supuso un revulsivo de primer orden que algunos denominaron como la gran innovación de la política de la última década, en un país asolado por la corrupción, los recortes, el desempleo, el maltrato de una juventud sin futuro y una sociedad en quiebra económica y social.”

Para entender algo más sobre esta formación política, (origen y procedencia, apoyos, ideas y orientación, etc.), recomendamos una serie de lecturas (casi) imprescindibles en el blog del colectivo Politikon:

También en este interesante (y barato) eBook Podemos: la cuadratura del círculo

Sobre sus propuestas programáticas, hace poco más de un año tuvimos ocasión de conocer el Documento Final del denominado Programa Colaborativo para las Elecciones Europeas. Según explicaban, era el resultado de un proceso de elaboración colectiva a través de un método abierto y ciudadano, en el que al parecer participaron miles de personas. Partiendo de la propuesta de un borrador, el proceso se desarrolló en tres etapas: debate y aportaciones online a título individual, enmiendas colectivas de los Círculos Podemos y referéndum online sobre las enmiendas.

En aquella ocasión, el propio carácter y el ámbito del proceso electoral, hizo que algunas de las ideas contenidas en el discurso pasaran (bastante) inadvertidas. Sin duda algunas propuestas “estrella” (como el impago de la deuda pública y la implantación de una renta básica universal) eclipsaron el resto del programa.

En materia de salud, el epígrafe Conquistar la igualdad, construir la democracia incluía de manera genérica una serie de medidas que apuntaban claramente hacia un modelo sanitario integrado, de carácter público, (en su financiación, gestión y provisión), gratuito y de cobertura universal, reconociendo expresamente el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo y a la muerte digna.

Copiamos textualmente (los subrayados son nuestros):

3.4 - Garantía del derecho a la salud y de un modelo de asistencia sanitaria público, de cobertura universal, equitativa y gratuita, con dotación presupuestaria prioritaria y sin exclusión alguna para las personas que viven en cualquiera de los países de la Unión Europea. Ese modelo será participado democráticamente por todos los miembros de la comunidad sanitaria.

Devolución al sector público de todos los centros y hospitales privatizados. Para ello se derogarán todas las leyes que permitieron esa privatización, y el RDL 16/2012 que cambió el modelo sanitario universal por otro de aseguramiento y resultó en la exclusión de diversos colectivos en razón de su situación administrativa, legal o laboral. Aumento de plantilla en la sanidad pública.

Prohibición explícita del copago sanitario y farmacéutico.

Implementación de un modelo sanitario financiado a través de impuestos directos, gestionado públicamente, con una organización democrática y una administración transparente y eficaz, y basado en la integración y la coordinación entre la Atención Primaria de Salud y la Atención Especializada, y entre los servicios de Salud Pública y los Servicios Sociales.

Contemplación del derecho a la interrupción voluntaria del embarazo de forma segura, libre y gratuita, dentro de la red pública. Garantía del derecho a una muerte digna, sin el encarnizamiento terapéutico actual que sufren muchos pacientes, y del derecho a una salud mental orientada al sujeto que evite medicalizar e instrumentalizar el sufrimiento psíquico.

Retirada inmediata de las leyes o disposiciones que desposean o disminuyan de cualquier modo a los ciudadanos de la UE su legítimo derecho a la cobertura sanitaria en su país de origen, independientemente de la duración de su estancia fuera de éste o de su país de residencia permanente. Elaboración de un plan para promover la implantación de una cobertura sanitaria universal para todos los Ciudadanos de la UE en cualquiera de los países miembros, considerando la cobertura sanitaria como uno de sus derechos fundamentales.

La presentación del Programa Marco para las Elecciones Autonómicas del próximo 24 de mayo, las (auto)proclamadas 215 medidas para un proyecto de país, se ha hecho esperar casi hasta el inicio de la campaña electoral. Sin duda era uno de los acontecimientos más esperados del escenario político de los últimos meses.

Según algunos artículos editoriales, dentro de un envoltorio de radicalismo controlado se encuentra un programa que oscila entre el 15-M y la socialdemocracia, intercalando propuestas claramente populistas con planteamientos más institucionales, algunos de los cuales se pueden encontrar en los proyectos del PSOE e incluso de Ciudadanos.

Los modos, las frases, los eslóganes y la puesta en escena de su presentación fueron claramente asamblearios, en un mensaje a sus bases de que seguían siendo un movimiento ciudadano con una misión clara: cambiar el modelo político, social y económico en España, y ocupar el espacio y el poder que hasta ahora estaba en manos de las élites económicas, de la casta. Sin embargo, frente a una música claramente radical, la letra muestra mucha más prudencia que aquel primer proyecto presentado antes de las elecciones europeas hace un año.

Los enunciados políticos de este “nuevo” Programa electoral de Podemos muestran un mayor grado de pragmatismo, aunque se trate de una avalancha de propuestas sin priorizar ni cuantificar (a pesar de que se había anunciado una memoria económica sobre la viabilidad del programa).

El Programa habla en su Introducción de un “marco programático para un proyecto de país digno de su gente. Un proyecto de país decente, moderno, inteligente, consciente de nuestras fortalezas y nuestras necesidades; consciente de la complejidad del presente y seguro de la fuerza del futuro.”

Se autodenomina como un programa inteligente, realista, nuevo, y que aborda los problemas y las soluciones de manera integral. Establece para ello cuatro patas, los cuatro grandes ejes del Programa, que resumen como un programa ciudadano, de la ciudadanía y para la ciudadanía

      Plan de rescate ciudadano
      Empleo, innovación y nuevo modelo productivo
      Gobernar para la gente
      Instituciones para la democracia

En el eje Gobernar para la gente aparecen recogidas las propuestas sobre sanidad, que encontramos escasas (12 medidas del total de 215), algo deslavazadas o poco equilibradas, tal vez por la forma en que se ha llevado a cabo su elaboración (aunque sabemos que han intervenido expertos conocedores del sistema). En realidad ninguna de ellas arroja novedades con respecto al discurso previo de Podemos y supone un cierto y decepcionante deja vu.

Sorprende que la propuesta más extensa se dedique a la industria farmacéutica, planteando la creación de Comisiones de Farmacia integradas por los representantes de las comisiones de farmacia hospitalarias con objeto de “mejorar la seguridad, la calidad y el coste de los medicamentos”. Una medida que algunas comunidades autónomas ya han desarrollado y puesto en marcha. Añaden además que impulsarán “la fabricación de medicamentos genéricos que sean beneficiosos para los enfermos que tienen que afrontar tratamientos costosos (como la hepatitis C)”, es decir, la liberalización de patentes, algo que la ley no permite a las CCAA. Curiosamente no se refieren en ningún momento a la supresión del copago sanitario o farmacéutico.


El programa contempla la recuperación de todos los centros y servicios sanitarios que hayan sido privatizados. Se comprometen también a retirar los planes autonómicos de medidas de garantía de la sostenibilidad del sistema sanitario que impliquen privatizaciones, promoviendo la recuperación inmediata de los servicios externalizados, como lavanderías centrales, servicios de mantenimiento o las donaciones de sangre; así como fomentar la derogación de la ley 15/97 de nuevas formas de gestión de la sanidad.

Con respecto a los profesionales sanitarios, solo se mencionan en una extraña propuesta sobre formación en habilidades interculturales: “…se les dotará de capacitación en competencia intercultural y concepciones ideológicas relacionadas con la salud, la prevención, los cuidados y tratamientos del cuerpo, así como la idea de intimidad propia de otras culturas, desde una perspectiva socioantropológica” (sic).

En otros puntos Podemos se compromete a impulsar la Atención Primaria, reducir las listas de espera, facilitar el acceso de las mujeres a información sobre las patologías que les afectan de manera diferencial, garantizar la IVE en el sistema público, el acceso a métodos anticonceptivos, establecer el derecho a la muerte digna y dotación presupuestaria para prevenir el VIH y tratar a las personas con esta infección.

Estas son las propuestas copiadas íntegramente:

Apostamos por la salud en todas las políticas públicas para garantizar unas condiciones de vida aceptables con objeto de disminuir la desigualdad que pro­ducen los determinantes sociales. Para ello, se desarrollarán los dispositivos de salud pública suficientes.

93.  Pondremos en marcha un Plan de Reversión al Sistema Público de Salud de los Centros y Servicios privatizados, y llevaremos a cabo un control exhaustivo del cumplimiento de los contratos, las penalizacio­nes y los beneficios de las concesionarias.

94.  Retiraremos los planes autonómicos de medidas de garantía de la sostenibilidad del sistema sanitario que impliquen privatizaciones. Promoveremos la recuperación inmediata de los servicios externali­zados, como la lavandería central, el mantenimiento, las donaciones de sangre, etcétera. Denunciaremos todos los casos de corrupción y «puertas giratorias» relacionados con la gestión privada de los servi­cios públicos.
95.  Fomentaremos y reclamaremos, desde las comunidades autónomas, la derogación de la Ley 15/97, así como de aquellas otras que han permitido la privatización de estos servicios.
96.  Dedicaremos un esfuerzo especial a potenciar una atención primaria que incorpore la coordinación e integración de los diversos niveles de asistencia sociosanitaria. Desarrollaremos la atención sociocomu­nitaria en el área de la salud mental.
97.  Reduciremos las listas de espera. Se dotará al sistema público de sa­lud de los recursos necesarios para atender las intervenciones quirúr­gicas de urgencia, sin que haya una derivación a la sanidad privada.
98.  Crearemos una Comisión de Farmacia, integrada por representantes de las comisiones de farmacia de los hospitales y que trabaje en es­trecha colaboración con las agencias evaluadoras. Tendrá por objeti­vo mejorar la seguridad, la calidad y el coste de los medicamentos en los hospitales. Se unificarán los criterios de las comisiones de far­macia de cada hospital para establecer buenas prácticas, favorecer las economías de escala y mejorar los procedimientos de selección y compra centralizada de medicamentos. Impulsaremos la fabricación de medicamentos genéricos que sean beneficiosos para los enfer­mos que tienen que afrontar tratamientos costosos (como la hepa­titis C) y estableceremos líneas de cooperación con otros países y continentes, especialmente con África y América Latina.
99.  Se dotará a los profesionales del sistema público de salud de ca­pacitación en competencia intercultural y concepciones ideológicas relacionadas con la salud, la prevención, los cuidados y tratamientos del cuerpo, así como la idea de intimidad propia de otras culturas, desde una perspectiva socioantropológica.
100.   Promoveremos el acceso de las mujeres a información sobre las patologías que les afectan de manera diferencial. Podrán disfrutar de una atención especializada y se formará a los profesionales sanitarios para combatir los estereotipos. Se fomentará la detección precoz del cáncer de mama y ginecológico con cobertura universal.
101. Estableceremos el derecho a una muerte digna, mediante la elabora­ción y ejecución de un Plan de Cuidados Paliativos que reconozca y aborde el derecho a morir sin dolor, con dignidad y evitando el encar­nizamiento terapéutico. Este plan potenciará la voluntad y autonomía del paciente. En el marco del respeto y la defensa de las personas en su derecho a decidir qué asistencia sanitaria quieren recibir en el mo­mento próximo a la muerte, se exigirá un registro de últimas volunta­des, vinculante, que será respetado por los profesionales sanitarios y constará en la historia clínica del paciente.
102.  Se efectuará la dotación presupuestaria suficiente para la preven­ción del VIH y la atención integral a las personas que viven con VIH. También se concederán ayudas públicas a las asociaciones con tales fines.
147. Garantizaremos la cobertura de la interrupción voluntaria del emba­razo por el sistema público de salud.
148.  Pondremos los medios necesarios para garantizar el acceso de to­das las mujeres a todos los métodos anticonceptivos: preservativos, diafragma, DIU y anticonceptivos de última generación. Asimismo, garantizaremos el abastecimiento de la píldora contraceptiva de emergencia en todos los centros de atención primaria y urgencias

A nuestro juicio, resultan más interesantes y sugerentes las medidas sobre dependencia que incluye el Programa. Se propone incluir las ayudas a las personas dependientes en los Procedimientos de Emergencia Ciudadana (PEC), estableciendo un plazo máximo de tres meses a las comunidades autónomas para que las personas dependientes ya valoradas y con reconocimiento de algún grado de dependencia, tengan su Plan Individualizado de Atención (PIA).

En un apartado que denomina ‘rescate a personas dependientes’, señala que “se garantizará la movilidad para la diversidad y la accesibilidad en las infraestructuras, el urbanismo, la edificación y el transporte”. Todos los medios de transporte público, sus terminales y el entorno inmediato a las paradas deben ser realmente accesibles, para lo que incluirán medidas específicas que garanticen el acceso de las personas con diversidad funcional o discapacidad, siguiendo los principios y tendencias más innovadoras: rampas, señalización, pictogramas, señales acústicas, control de sobreestimulación ambiental, espacios comprensibles, etc.

Además, afirma que “habrá una dotación de recursos presupuestarios para reactivar la aplicación de la Ley de Dependencia, y poder garantizar así la prestación profesional de cuidados a personas mayores, enfermas o con algún tipo de diversidad funcional”. Propone también fomentar la formación de las cuidadoras (sic) y crear centros de día y residencias para la prestación de cuidados a personas mayores, enfermas o con algún tipo de diversidad funcional.
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Hasta aquí las propuestas sociosanitarias que incluye el Programa Marco de Podemos…

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