jueves, 27 de agosto de 2015

Humanizar la asistencia sanitaria

Una entrada de mi amiga Teresa Suárez Fernández, publicada previamente en dclm.es (23 de agosto)  y en El Porvenir de Castilla-La Mancha (24 de agosto), completada con algunos enlaces...

La estructura de la Consejería de Sanidad del Gobierno Regional [de Castilla-La Mancha], recientemente aprobada, incluye la creación de la Dirección General de Calidad y Humanización de la Asistencia Sanitaria, denominación en la que una palabra, la destacada en negrita, se lleva todo el protagonismo e induce a preguntarse si dicho nombre no resultará un poco rimbombante, grandilocuente o excesivo para un órgano directivo de esta administración o de cualquier otra.

Si la curiosidad les lleva a buscar el significado del término "humanizar" comprobarán que el diccionario de la RAE nos ofrece dos acepciones:

1. Hacer humano, familiar y afable a alguien o algo.
2. Ablandarse, desenojarse, hacerse benigno.

Aclarado el concepto, toca preguntarse si en Castilla-La Mancha ha existido la necesidad de ablandar, desenojar y hacer benigno o de hacer humano, familiar y afable a alguien o algo. Si tenemos en cuenta que Mª Dolores Cospedal, la anterior Presidenta, recibió en 2013 y 2014 el premio "Gente Sin Alma" (creado para "dar a conocer a las personas, instituciones o empresas que muestren mayor insensibilidad y ensañamiento contra la Ley de Dependencia y el aprovechamiento que de estas actuaciones pueden derivarse, y cuyas opiniones o actuaciones produzcan más desamparo y sufrimiento a las personas en situación de dependencia y sus familias") la cosa se aclara un poco.

Si además recordamos que, en 2014, el segundo premio recayó en José Ignacio Echaniz, anterior Consejero de Sanidad y Asuntos Sociales, queda patente que los más débiles y desfavorecidos de la sociedad castellano-manchega llevan cuatro años clamando por ese trato humano que se les estaba negando de manera sistemática.

Entre las causas de la deshumanización de la asistencia sanitaria se encuentran la "dictadura" de la tecnología que lleva a la cosificación del enfermo, el complejo mundo sociosanitario (masificación, despersonalización, burocracia), la súper-especialización, la aplicación de criterios mercantilistas a la gestión sanitaria (cumplimiento de objetivos, el negocio de la sanidad) y la negación del sufrimiento y la muerte que afecta por igual a pacientes familiares y profesionales ("El mayor tormento de Iván Ilich era la mentira, la mentira que por algún motivo todos aceptaban, según la cual él no estaba muriéndose, sino que sólo estaba enfermo, y que bastaba con que se mantuviera tranquilo y se atuviera a su tratamiento para que se pusiera bien del todo. Él sabía, sin embargo, que hiciesen lo que hiciesen nada resultaría de ello, salvo padecimientos aún más agudos y la muerte. Y le atormentaba esa mentira, le atormentaba que no quisieran admitir que todos ellos sabían que era mentira y que él lo sabía también, y que le mintieran acerca de su horrible estado y se aprestaran, más aún, le obligaran a participar en esa mentira"). [de Leon Tolstoi, La muerte de Iván Illich, cap. VII].

El lamento por esta deshumanización no es un fenómeno exclusivo de nuestra Comunidad Autónoma, sino universal, como universal es el deber de restitución que políticos y gestores deben asumir para asegurar que la asistencia sanitaria se preste priorizando el respeto a la dignidad humana. En ese sentido, que la palabra humanización aparezca en el nombre de un organismo oficial es toda una declaración de intenciones, de buenas intenciones.

Pero, ¿qué significa humanizar en el mundo sanitario? Según José Carlos Bermejo (Director del Centro de Humanización de la Salud de Madrid, Doctor en Teología Pastoral Sanitaria y Máster en Bioética) significa "hacer referencia al hombre en todo lo que se realiza para promover y proteger la salud, curar las enfermedades, garantizar un ambiente que favorezca una vida sana y armoniosa a nivel físico, emotivo, social y espiritual".

¿Cómo se humaniza la asistencia sanitaria? Respetando, en primer lugar, el hecho  de que cada persona es única e irrepetible y que, por tanto, responde de manera diferente a las crisis vitales. Reconociendo el protagonismo que tanto los pacientes como sus familiares tienen en los procesos asistenciales y que exige contar con una información clara y precisa que les permita comprender su situación, conocer las opciones terapéuticas disponibles y asumir sus responsabilidades, es decir, colaborar activamente en el restablecimiento de su salud.

Humanizar la gestión, humanizar las relaciones, humanizar los espacios, humanizar los tiempos…

Si, como afirma Bermejo, "humanizar la vida cuando ésta se presenta en situaciones de precariedad significa, ante todo, comprometerse por erradicar las injusticias, sus causas y sus consecuencias", podemos afirmar que los castellano-manchegos, tras las últimas elecciones autonómicas, demostramos nuestro firme compromiso por erradicar las injusticias votando por el cambio político; ahora le toca al gobierno actual erradicar sus causas, poniendo fin a la dura política de recortes que ha llevado al borde de la desesperación y la exclusión social a tantas familias, y sus consecuencias, devolviendo a las personas la fe en las instituciones.

Es un deber de los políticos, los profesionales, los pacientes y los familiares, trabajar conjuntamente para HUMANIZAR la asistencia sanitaria en la salud, en la enfermedad y, llegado el momento, en la muerte como etapa final de la existencia.
Teresa Suárez

domingo, 2 de agosto de 2015

Sobre esperas y demoras...


Espera: Acción y efecto de esperar.
(Tener esperanza de conseguir lo que se desea; creer que ha de suceder algo, especialmente si es favorable; permanecer en sitio adonde se cree que ha de ir alguien o en donde se presume que ha de ocurrir algo…).
Demora: Tardanza, dilación.

(DRAE, 22ª edición)
 Las expectativas de la mayoría de las personas en la acelerada y vertiginosa sociedad actual cuando actúan en su condición de clientes y usuarios, es decir a la hora de adquirir, demandar o solicitar determinados productos o servicios, presentan una serie de características:

1.   Inmediatez: El recurso más escaso es el tiempo. El cliente no quiere esperar, no quiere hacer colas. Es impaciente y quiere conseguir y obtener las cosas rápido y bien. La gente demanda una adecuada gestión del tiempo: inmediatez, agilidad y rapidez para resolver sus problemas.

2.    Individualización: Las personas quieren ser tratadas de forma diferente a los demás. Frente a la estandarización universal de los productos y servicios, se demanda la personalización y la exclusividad del trato individualizado, de lo fabricado “a medida”.

3. Utilidad/Eficacia: Los servicios y productos ofrecidos por las empresas y organizaciones deben responder a un objetivo principal: satisfacer las demandas de los usuarios. Si el recurso escaso es el tiempo, nada es tan importante como para perderlo. Si lo que ofrecen no merece la pena, no es útil o eficaz para los consumidores/usuarios, la razón de ser de la empresa/organización pierde su sentido.

4.    Comodidad/sencillez: El acceso a los servicios debe ser cómodo y resultar sencillo. La facilidad para conseguir lo que se demanda está directamente relacionada con el grado de satisfacción y con la calidad percibida. También la información que se facilita al consumidor o usuario de los servicios forma parte inseparable de esta valoración.

A las citadas, se añaden otras dimensiones como seguridad, privacidad, confianza, etc. directamente relacionadas con experiencias previas.

No es difícil reconocer y trasladar estas características al sector sanitario. De hecho, la mayoría de las quejas y reclamaciones que se presentan en este ámbito están relacionadas con el tiempo: listas de espera para recibir asistencia, retrasos en las citaciones, demoras (es decir, excesivo tiempo de espera -a juicio del reclamante- para recibir asistencia sanitaria, sea o no con carácter de urgencia), etc. En muchos casos, es indudable que estas situaciones aumentan el malestar, la sensación de inseguridad, la preocupación y la incertidumbre de los afectados...

Desde hace tiempo numerosos estudios y encuestas de satisfacción coinciden también al revelar la rapidez en el acceso a los cuidados como una de las dimensiones o características de la asistencia sanitaria más relevantes y que tienen más importancia para los pacientes y usuarios. (Véase por ejemplo: Is the NHS becoming more patient-centered?).

En su día, el conocido y prestigioso Informe Crossing the Quality Chasm (1991), identificó y estableció seis objetivos fundamentales para la atención sanitaria: que fuera segura, efectiva, centrada en el paciente, eficiente, equitativa y oportuna (puntual) en el sentido de que se prestara “a tiempo” (timely). De estos objetivos fundamentales la puntualidad es, de alguna manera, la que ha sido menos estudiada y comprendida. En términos generales: ¿Cómo podemos asegurar/garantizar una atención puntual u oportuna en los diversos dispositivos sanitarios? y ¿cuáles son las razones por las que en ocasiones la asistencia no se presta puntualmente?

Pues bien, en fecha reciente el Committee on Optimizing Scheduling in Health Care del IOM ha publicado el Informe Transforming Health Care Scheduling and Access. Getting to Now. Los autores del mismo, (entre los que se encuentra, por cierto, Peter Pronovost, reconocido promotor de la iniciativa/proyecto Bacteriemia zero) sostienen que, en muchos casos, la existencia de largos tiempos de espera para recibir asistencia (sea para diagnóstico o tratamiento), son una consecuencia de la forma “desarticulada” en que los sistemas sanitarios han evolucionado para adaptarse más a las necesidades y deseos de los médicos y de los gestores, en lugar de a los pacientes. El resultado es un sistema que despliega su recurso más valioso -personal altamente cualificado- de manera ineficiente, dando lugar a una inadecuada programación y a un desequilibrio innecesario entre la demanda y la oferta de citas. El estudio avala el uso de técnicas de ingeniería de sistemas (investigación operativa), nuevos enfoques de gestión y el incremento de la participación de pacientes y familiares, para que el sistema sanitario actual pueda avanzar y evolucionar hacia otro con un mayor enfoque en las preferencias de los pacientes, para prestar una atención sanitaria conveniente, eficaz y excelente sin necesidad de realizar costosas inversiones.

El Informe recoge algunos ejemplos e identifica las mejores prácticas para conseguir mejoras significativas en la accesibilidad y en los cambios a nivel de sistema, presenta recomendaciones de principios y prácticas para mejorar la accesibilidad promoviendo una programación eficiente. El estudio pretende ser una valiosa herramienta para que los profesionales progresen hacia la cultura del «¿Cómo podemos ayudarle hoy?», más comprometida y centrada en el paciente.

Un reciente artículo de JAMA hace también una reseña del informe.

Desde luego algo bastante alejado de la idea que al parecer tiene/tenía sobre el tema el director gerente del hospital de Guadalajara cuando no hace mucho, en uno de los frecuentes colapsos del servicio de urgencias del hospital, afirmaba sin rubor que Esperar siete horas en urgencias no es ni mucho ni poco (sic). Parece evidente que, antes de tomar el nombre de sir William Osler en vano, al citar sin venir a cuento la conocida frase: “no hay enfermedades sino enfermos”, no le vendría mal a este directivo echar un vistazo a este Informe y leer además un breve artículo publicado hace unos años en el NEJM por John Maa, un profesor de cirugía de la School of Medicine, University of California, San Francisco, donde explica el caso de la atención recibida por un familiar muy cercano en urgencias, y las consecuencias posteriores: The Waits That Matter (N Engl J Med 2011; 364:2279-2281June 16, 2011). Tal vez ello le haría comprender mejor la trascendencia que tienen determinados retrasos y ciertas esperas.

En este orden de cosas, precisamente con la finalidad de mejorar la (deteriorada) atención en las urgencias y la gestión de las camas hospitalarias en la Comunidad Autónoma, el Gobierno de Castilla-La Mancha ha aprobado y puesto en marcha hace unos días el denominado Plan “Dignifica”.

Los (favorables) resultados no se han hecho esperar, según se explica en nota de prensa oficial
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Estamos de aniversario. Se cumplen hoy cuatro años desde la primera entrada en este blog, en agosto de 2011, en que empezábamos nuestra andadura hablando del Regimen Sanitatis Salernitanum, del que toma su nombre. Aquí seguimos, más de 250 entradas después, aunque con algunos altibajos en la periodicidad o la frecuencia de publicación. Gracias a todos(as) por estar ahí…

Como regalo, un precioso tema del contrabajista y compositor israelí de jazz Avishai Cohen: «Remenbering». Grabado en el Forum, 28th Jazztage Leverkusen/ Germany, 4th November 2007. Avishai Cohen, bajo; Shai Maestro, piano; Mark Giuliana, batería.


sábado, 4 de julio de 2015

Sigue el deterioro de la sanidad pública (según el CIS)


    Viñeta de Manel Fontdevila en eldiario.es

 Seguramente con la poco confesable intención de que pasen (casi) desapercibidos, dadas las fechas estivales y la segura distracción que supone en muchos ámbitos la constitución de los nuevos gobiernos autonómicos, se publican en estos días los resultados del Barómetro Sanitario de 2014 (BS) que elabora el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) [ver aquí el resumen ejecutivopara el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, y cuya finalidad, según declaran los responsables -de forma algo rimbombante- es nada menos que: «La mejora continua del Sistema Nacional de Salud. Conocer la opinión de los ciudadanos para tomar en consideración sus expectativas, como elemento importante para establecer las prioridades de las políticas de salud». Los objetivos del mismo serían:

·     Conocer cómo perciben y valoran los ciudadanos el funcionamiento de los Servicios Sanitarios Públicos.
·    Saber la opinión de los ciudadanos acerca de determinadas medidas de política sanitaria.
·     Conocer la penetración real de las estrategias informativas de las autoridades de salud.
·   Obtener información sobre el grado de conocimiento o sobre las actitudes de los ciudadanos hacia los problemas de salud o actuaciones específicas del SNS.

Al margen de otras consideraciones de índole metodológica, los resultados globales del BS muestran que sigue produciéndose un significativo y paulatino descenso en la confianza de los ciudadanos en el sistema sanitario público y en su percepción sobre el funcionamiento de los servicios. En términos generales puede decirse que la ciudadanía sigue valorándolo de forma positiva, y aunque le da una nota general favorable, el nivel de satisfacción global cae por tercer año consecutivo desde 2011 y supone la peor nota de la sanidad pública desde 2008.

Además de los resultados totales, el Barómetro presenta los datos desagregados para cada CCAA, de manera que puede hacerse el interesante ejercicio de comparar en cada territorio si los resultados de las valoraciones son mejores, peores o se encuentran en la media general. En nuestro caso nos referiremos a Castilla-La Mancha, por ser nuestra comunidad autónoma de origen…
    
Así, la Tabla 1 muestra que la satisfacción global con el funcionamiento del sistema sanitario es aún menor en Castilla-La Mancha que en el conjunto de España, habiendo disminuido también más en los últimos años, aunque todavía en 2012 se encontraba por encima.

En las siguientes tablas puede comprobarse lo que opinan los ciudadanos de Castilla-La Mancha encuestados en este mismo BS sobre algunas otras cuestiones relativas al funcionamiento general de la sanidad y de determinados servicios asistenciales y cómo han evolucionado en los últimos años. En todo caso, merece la pena echar un vistazo a este interesante estudio, que contiene además algunas preguntas relevantes sobre el tabaco y la regulación de los cigarrillos electrónicos; sobre los medicamentos, información, publicidad y accesibilidad a los mismos; valoración de los profesionales y de la asistencia recibida en atención primaria y atención especializada; valoración y preferencias sobre sanidad pública y privada, atención a enfermedades crónicas, etc.

Como se ve en la Tabla 2, en 2011 un 73.12% de la población consideraba buena o muy buena la sanidad pública en España; en 2012 este porcentaje bajó al 70.65%, situándose en 2013 en un 65.86%; en 2014 es del 62.7%. En resumen, en cuatro años se ha producido un descenso de casi once puntos en la valoración ciudadana del funcionamiento del sistema sanitario en España. En ese mismo periodo de tiempo el deterioro ha sido mayor en Castilla-La Mancha, donde se ha producido un descenso de más de veinte puntos en la valoración de la sanidad pública de la región. De hecho, hasta 2011 el nivel de satisfacción era mayor en la comunidad autónoma, situándose ahora por debajo en más de ocho puntos con respecto al total nacional.

Los descensos más evidentes y llamativos se registran en las preguntas sobre si una serie de servicios (atención primaria, atención especializada, atención hospitalaria) han mejorado, han empeorado o siguen igual respecto a los últimos cinco años (ver las Tablas a continuación). Las series temporales muestran que en un solo año, entre 2011 y 2012, la percepción de que han empeorado se incrementó notablemente: en 2011 sólo un 10,71% de los encuestados creía que la atención primaria había empeorado. En 2012 eran ya el 19,76%; en 2013 este porcentaje alcanzó el 27.85% y en 2014 se sitúa en un 29.7%. Al mismo tiempo, los que opinan que ha mejorado bajaron del 41,14% al 30,62% entre 2011 y 2012 y hasta el 23.56% en 2013. En 2014 ha seguido descendiendo hasta un 19.5%. Sobre atención especializada, en 2011 el 11,83% consideraba que había empeorado. En 2012 suponían casi el doble, un 22,05% y en 2013 un 32.2%. En 2014 el porcentaje de personas que considera que ha empeorado se ha incrementado en cinco puntos más, llegando hasta el 37.3%. Mientras, los que opinan que ha mejorado disminuyen desde un 34,72% hasta el 25.58% en 2012, hasta el 18.0% en 2013 y solo el 13.9% en 2014. Los datos sobre atención hospitalaria muestran que en 2011 un 10,52% creía que había empeorado. Este porcentaje se duplicó en 2012, al subir hasta un 21,09%; en 2013 alcanzó el 32.3% y llega al 37.3% en 2014. Los que consideran que había mejorado, un 37.72%, bajaron en 2012 hasta el 27,34%, en 2013 eran el 19.0% y en 2014 representan solo el 14.2%.






El deterioro en la situación de las urgencias también aparece reflejado en las preguntas del barómetro sanitario. Entre 2012 y 2014 el porcentaje de las personas entrevistadas que considera que han mejorado se ha reducido a la mitad, pasando del 22.43% al 11.6%. En cambio, se ha incrementado el número de los que consideran que ha empeorado, (del  28.31% al 43.1%).




Finalmente, otra de las preguntas se refiere a la percepción sobre la evolución de las listas de espera para recibir atención sanitaria. En 2014 un 38.9% de los encuestados a nivel general,consideran que la situación de las listas de espera ha empeorado 40%. Este porcentaje es aún mayor en Castilla-La Mancha, llegando hasta el 40.7% (Tabla 4):


En resumen, el deterioro de los servicios públicos producido en los últimos años por las políticas de ajuste presupuestario y de recortes indiscriminados, que han reducido sustancialmente los recursos del sector, está erosionando la confianza de los ciudadanos hacia el sistema sanitario, y ha provocado un claro empeoramiento de la opinión pública sobre el funcionamiento del mismo.

Como han demostrado numerosos estudios y análisis de políticas públicas, la legitimidad de la actuación política está muy relacionada con la percepción de la eficacia del sector público a la hora de dar respuesta a las necesidades de los ciudadanos, lo que se refleja directamente en la satisfacción con los servicios públicos.

Llegados hasta aquí, es oportuno indicar que según el propio BS (pregunta 1) la sanidad es considerada como el área de mayor interés para los ciudadanos por un 28.3% de los encuestados, (el 34.7% en el caso de Castilla-La Mancha), solo superada por el empleo. La sanidad y su valoración importan, por tanto (y mucho)…

¿Y aún se extraña el Gobierno de los malos resultados cosechados en las últimas elecciones autonómicas?
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Otras entradas anteriores sobre el mismo tema:
El deterioro sanitario (19 agosto de 2013).


viernes, 26 de junio de 2015

Para iniciar la reconstrucción de la sanidad en Castilla-La Mancha


   Foto: Raúl Amaru


Celebradas las elecciones autonómicas en Castilla-La Mancha y según el acuerdo de investidura entre PSCM-PSOE y Podemos CLM alcanzado hace pocos días, este pacto se concreta en un conjunto de 13 medidas que se encuadran en tres bloques:

·         Transparencia, corrupción y regeneración democrática
·         Plan de Rescate Ciudadano
·         Reforma del Estatuto de Autonomía.

Las medidas, recogidas en un Anexo al Pacto, que se firmará ante notario antes del debate de investidura, son las siguientes:
1.    Procedimientos de Emergencia Ciudadana
2.    Plan de Rescate Habitacional
3.    Auditoria pública y Ley de auditoría ciudadana de la deuda
4.    Plan de recuperación de servicios externalizados
5.    Plan integral de lucha contra la desigualdad social
6.    Ley de Dependencia
7.    Reforma tributaria autonómica
8.    Ley de transparencia y buen gobierno
9.    Reforma de los modos de contratación de la JCCM y sus empresas o entidades vinculadas
10.  Aprobación de una Ley de Participación Ciudadana
11.  Modificación del Reglamento de las Cortes y creación simbólica del escaño ciudadano
12.  Modificación y reforma del Estatuto de Autonomía
13.  Acuerdo institucional y creación de una comisión de seguimiento del pacto y de los cambios institucionales que requieren algunas de las anteriores
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Repasaremos aquí las medidas relacionadas con el ámbito sanitario que recoge este acuerdo y los plazos que se establecen para llevarlas a cabo.

La cosa empezará antes del mes de agosto de 2015 con la realización de una “foto fija” o auditoria inicial del estado real de las cuentas de la Junta de Comunidades por parte del Gobierno regional, con publicación de los informes internos de evaluación por Consejerías y provincias, como paso previo para la elaboración de una Ley de Auditoría Pública de Castilla-La Mancha y la posterior creación de una Cámara de Cuentas como nuevo órgano de fiscalización externo (recordemos que la Sindicatura de Cuentas fue suprimida en su día por el Gobierno del PP).
[Ver medidas nº 2 del Programa de PODEMOS CLM y nº 20 y 24 del Programa de PSCM-PSOE].

Antes de noviembre de 2015 se llevará a cabo una auditoria del sistema sanitario, revisando los procesos privatizadores emprendidos a nivel autonómico con vistas a su reversión, defendiendo el carácter público de los hospitales de Villarrobledo, Almansa, Manzanares y Tomelloso, y reivindicando la gestión pública de los hospitales de Toledo, Guadalajara y Cuenca, así como la ampliación del de Albacete.

En esta línea, y con carácter de urgencia, el Gobierno constituirá una Comisión gubernamental encargada de hacer una primera evaluación interna en términos de contabilidad analítica de los sobrecostes generados por los procesos de externalización. A finales de 2015 se publicarían los primeros informes externos sectoriales (sobre suministros básicos y sanidad prioritariamente), de la citada Cámara de Cuentas.
[Ver medidas nº14 del Programa de PODEMOS CLM y nº 425, 426 y 427 del Programa de PSCM-PSOE].

Recuperación del empleo público en Sanidad: De forma paulatina se plantea recuperar el empleo público destruido por las privatizaciones injustificadas. En el primer año de Gobierno se procederá a la contratación de 1.000 nuevos profesionales.
[Ver medida nº 437 del Programa de PSCM-PSOE]

Acceso universal e igualitario a los servicios sanitarios: Se acuerda adoptar de manera inmediata todas las medidas necesarias para restaurar el acceso a los servicios sanitarios de todos los colectivos, garantizando el acceso universal al sistema de salud a través de políticas propias, frente a la visión de 'exclusión sanitaria' del RDL 16/2012. [De forma semejante al reciente anteproyecto de ley de garantías y sostenibilidad del sistema sanitario público para blindar la sanidad aprobado por el Gobierno de Andalucía].

En este sentido, a partir del presupuesto autonómico se procederá a la eliminación del copago, supresión de emisión de facturas por la atención médica y universalización de la atención con el objetivo de garantizar el acceso a la atención sanitaria, independientemente del origen y situación administrativa de las personas, basadas en requisitos accesibles y asequibles y especialmente para las personas en situación administrativa irregular, sin recursos o en especial situación de vulnerabilidad. Para ello hay que capacitar también a los profesionales sanitarios en competencias interculturales y concepciones ideológicas sobre la salud y prevención de la salud, cuidados, tratamiento del cuerpo y concepción de la intimidad de otras culturas, desde una perspectiva socio-antropológica.
[Ver medidas nº 15 del Programa de PODEMOS CLM, y nº 400 del Programa de PSCM-PSOE].

Antes de diciembre de 2015 se procederá a la reforma de la Ley 3/2014, de 21 de julio, de garantía de la atención sanitaria y del ejercicio de la libre elección en las prestaciones del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, norma directamente responsable del problema de ocultamiento de las listas de espera y de los desplazamientos para operarse fuera de la comunidad autónoma (“ambulancias patera”).
[Ver medidas nº 15 del Programa de PODEMOS CLM, y nº 400 del Programa de PSCM-PSOE].

En el marco de las medidas de transparencia y buen gobierno, el acuerdo plantea también garantizar el trabajo eficaz y profesional dentro de la Administración pública, limitando el número de altos cargos políticos y de libre designación de las Consejerías. Se establece la congelación salarial tendiendo progresivamente a la equiparación salarial de estas figuras con los máximos niveles de las escalas funcionariales y empleando los ahorros derivados de esta medida en la recontratación de trabajadores de salud y educación despedidos desde 2008. Plazos: noviembre de 2015.
[Ver medidas nº 22 y 30 del Programa de PODEMOS CLM].

Antes de noviembre de 2015 se procederá a la articulación de Consejos Ciudadanos en diferentes ámbitos sectoriales y trasversales en Castilla-La Mancha, como el Consejo Regional de Pacientes, estableciendo un diálogo fluido y eficaz entre la Comunidad Autónoma y los diferentes movimientos y asociaciones que facilite las condiciones para una participación que empodere a sus integrantes y que deben tener visibilidad pública e igualmente el reconocimiento como interlocutor clave por parte de la Comunidad Autónoma.
[Véase medidas nº 33 del Programa de PODEMOS CLM y nº 462 del Programa de PSCM-PSOE].

En este mismo contexto referido a la transparencia y al buen gobierno, el acuerdo recoge la creación antes de noviembre de 2015 de Portales de Gobierno Abierto, con el objetivo de que los ciudadanos colaboren en la creación y el mejoramiento de servicios públicos y en el robustecimiento de la transparencia y la rendición de cuentas bajo los principios de transparencia, ciudadanía, participación y colaboración de la ciudadanía.
[Ver medidas nº 31 y 32 del Programa de PODEMOS CLM y nº 9, 10 y 19 del Programa de PSCM-PSOE].

A lo largo de 2016 se crearán también una serie de Órganos Externos de Control al Gobierno, que se incorporarán al Estatuto de Autonomía, (y que lógicamente tendrán su impacto en el sector sanitario), como el Defensor de la Ciudadanía, el Observatorio Ciudadano Regional y la anteriormente citada Cámara de Cuentas.

Como órgano de carácter consultivo, el Observatorio Ciudadano Regional, se integrará en la Administración Regional adscrito a las Cortes de Castilla-La Mancha. Entre sus funciones se encargará de impulsar políticas de regeneración democrática y participación ciudadana en las instituciones de Castilla-La Mancha, así como analizar el desarrollo de las políticas públicas del Gobierno regional y su impacto sobre la ciudadanía.

En el texto del Anexo se recoge un compromiso institucional, que se formalizará antes de finalizar 2015, para el fomento de la participación ciudadana, de profesionales de reconocido prestigio y de los trabajadores en los órganos de dirección y gestión de las diferentes Fundaciones, empresas y entidades dependientes o sostenidas con fondos, directa o indirectamente, de la JCCM que garantice la independencia y profesionalidad de los servicios.

Finalmente, se establece una Comisión de Seguimiento del Acuerdo (COSAI), cuyas reuniones tendrán como mínimo periodicidad mensual, con una serie de Subcomisiones, cuyos acuerdos tendrán carácter vinculante, y que constituye la expresión de la voluntad política por ambas partes de llegar a nuevos y más extensivos acuerdos en distintas materias. Así, integrará en sus actividades la exploración sistemática de la negociación de nuevas medidas en los ámbitos de la educación, la sanidad, los servicios sociales, el empleo, el derecho a la información, la investigación y el desarrollo, el mundo rural y la cultura.

Comienza la reconstrucción sanitaria de Castilla-La Mancha…

jueves, 18 de junio de 2015

Cambio de ciclo

[Publicado en El Porvenir de Castilla-La Mancha y en dclm.es (14-6-2015) con el título: 
“¿Está Castilla-La Mancha mejor que hace cuatro años?”]

La mentira es un vicio de tan difícil cura, que para algunos resulta casi imposible de erradicar. De no ser así, sorprendería la insistencia con la que destacados dirigentes del PP de Castilla-La Mancha se empeñan estos días en afirmar que la región se encuentra hoy en mejor situación que hace cuatro años, cuando accedieron al Gobierno. Como se sabe, repetir mil veces una mentira no cambia la realidad pero sí su percepción, de ahí que –siguiendo esa consigna totalitaria- todos los dirigentes y altos cargos de la administración autonómica, grandes, medianos y pequeños, se hayan lanzado en tropel a hacer declaraciones para intentar presentar un panorama tan idílico como falso del estado de la región.

Resulta bastante patético, si no fuera insultante, comprobar el grado de hipocresía, cinismo político y desfachatez con la que nos obsequian a diario los responsables políticos del periodo más negro de la historia reciente de Castilla-La Mancha, en su empeño por disfrazar los resultados de una nefasta gestión. Sin embargo, por más que se esfuercen en pintar un decorado amable, es imposible disimular el enorme destrozo causado por su acción de gobierno en términos políticos, sociales y económicos, como demuestran de forma incontestable los propios datos y cifras oficiales. Dice la sabiduría popular que “contra hechos no valen razones”, a pesar de haber soportado una política deliberada y sistemática de ocultamiento y manipulación (des)informativa y del uso sectario y partidista de la radiotelevisión pública y de la mayoría de los medios de comunicación, altavoces y brazo ejecutor de la propaganda gubernamental.

Por ello, como la tergiversación y la mentira sin escrúpulos, unidas a la desmemoria, parecen ser la marca distintiva de la derecha de hoy, es oportuno señalar algunos de esos datos.

En materia de empleo recordemos que, apenas dos días antes de finalizar la campaña electoral de mayo de 2011, en muchas localidades de Castilla-La Mancha aparecieron unos carteles en los que junto a una imagen de María Dolores de Cospedal, claramente retocada con photoshop -todo un símbolo- podía leerse el siguiente mensaje: «¿Buscas empleo? El 22 de mayo vota Partido Popular» (sic).

Pues bien, de acuerdo con las cifras oficiales del Servicio Público de empleo estatal (SEPE), el paro registrado en mayo de 2011 era de 212.433 personas. Cuatro años después, en mayo de 2015, esa cifra asciende a 222.016 personas. Más desfavorables, aunque más precisos y rigurosos desde el punto de vista metodológico, son los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA). En este caso, pueden compararse los datos correspondientes al segundo trimestre de 2011 con los últimos disponibles del primer trimestre de 2015:

Junio 2011 Marzo 2015
Número de ocupados 787.500 personas 707.000 personas
Número de parados 237.600 personas 284.500 personas

La tasa de paro se sitúa hoy en un 28.69%, mientras que en 2011 era del 22.13%. En resumen, 80.000 personas ocupadas menos y casi 50.000 parados más en estos cuatro años. La cosa se agrava si tenemos en cuenta, además, que Castilla-La Mancha ha perdido población (aproximadamente unos 100.000 ciudadanos, 40.000 de ellos jóvenes, que se han visto obligados a abandonar la región, (seguramente por aquellas razones de “movilidad exterior” a las que con enorme desparpajo aludía hace algún tiempo la ministra de Empleo).

Tras cuatro años de gobierno del PP en Castilla-La Mancha hay un mayor número de personas en situación de pobreza laboral, es decir, personas que tienen trabajo pero que cobran unos salarios que les sitúan por debajo del umbral de riesgo de pobreza debido a sus precarias condiciones laborales.

Los datos de la deuda regional y su evolución son también muy significativos. A pesar de la demagogia a raudales vertida en torno a la “herencia recibida” del anterior Gobierno (se habló de despilfarro, de facturas en los cajones, ruina económica, etc.) según los datos oficiales del Banco de España, (la deuda pública de Castilla-La Mancha en relación a su PIB, que en diciembre de 2010 era del 15.6%, supone en estos momentos (primer trimestre de 2015) el 33.7% del PIB regional (12.865 millones de euros). Es decir, un incremento de 18.1 puntos en apenas una legislatura, habiéndose más que duplicado la deuda contraída por Castilla-La Mancha durante los 30 años anteriores. Es el mayor incremento porcentual de todas las CCAA, siendo Castilla-La Mancha, la comunidad más endeudada tras la Comunidad Valenciana. Hay algo más grave: este endeudamiento no ha servido para realizar inversiones, sino para hacer frente a los gastos corrientes de la Administración. Hay que recordar, en cambio, que en 2011 se dejaron construidos un buen número de equipamientos sanitarios, centros de salud y consultorios, residencias de mayores y centros de día, instalaciones educativas, colegios e institutos. (De hecho varias residencias de mayores, centros de salud y hasta quirófanos inaugurados a bombo y platillo en esta legislatura, habían sido construidos por el Gobierno anterior).

Con el deterioro de los servicios públicos y los recortes en los sistemas de protección social se han incrementado también los niveles de desigualdad, situando a un tercio de los castellanomanchegos por debajo del umbral de la pobreza, según la Encuesta de Calidad de Vida elaborada por el INE. Un ejemplo de ello es que el 46.3% de los hogares de la región no puede salir de vacaciones ni una sola semana al año.

Un reciente estudio de UNICEF “La infancia en los presupuestos”, asegura que Castilla-La Mancha es la comunidad autónoma que más recorta en este epígrafe, a pesar de los propagandísticos programas de apoyo a la maternidad (sic) pregonados por el gobierno regional.

Tristemente, la educación en Castilla-La Mancha ha sido declarada "la peor de España", según el ranking de excelencia educativa 2015 de profesionales por la Ética, en un reciente documento en el que destacan que desde 2011 Castilla-La Mancha es la región en la que más ha empeorado la educación.

Igualmente, los recortes llevados a cabo en el sistema de atención a la dependencia, mediante una Orden de agosto de 2013 que reducía el catálogo de prestaciones y limitaba la compatibilidad entre las ayudas y el tiempo de atención, han llevado a una drástica reducción de los presupuestos en esta materia y ha supuesto la reducción de la cobertura a miles de personas dependientes cuyos expedientes no fueron tramitados. Unas cinco mil personas han muerto sin recibir la prestación a la que tenían derecho. La Plataforma en Defensa de la Ley de Dependencia en Castilla-La Mancha recurrió dicha Orden de la Consejería de Sanidad y Asuntos Sociales, que fue declarada nula de pleno derecho por el Tribunal Superior de Justicia de la región en abril de este mismo año.

La sanidad y los servicios sanitarios en Castilla-La Mancha se han visto también afectados por la furia de ajustes y recortes presupuestarios del Gobierno regional, lo que ha provocado destrucción y precarización del empleo, reducción de plantillas, no reposición de equipamientos y tecnología o paralización de obras e infraestructuras. (Es muy significativo el caso del Hospital de Toledo, cuya construcción ha sido finalmente adjudicada a un grupo de empresas mediante la fórmula de privatizar los servicios no clínicos por un periodo de treinta años y que supone un incremento en el coste de más de 462 millones de euros). [Para más información, ver los siguientes posts: Un pelotazo hospitalario (I) y Un pelotazo hospitalario (II)]. Todo ello ha llevado a una disminución de la calidad de la atención, aumentando la presión asistencial e incrementándose las listas y los tiempos de espera para recibir asistencia sanitaria tanto en consultas como en pruebas diagnósticas o procedimientos quirúrgicos. No deja de ser curioso sin embargo que sí hubiera recursos suficientes para derivar a pacientes para ser atendidos en clínicas privadas de otras comunidades autónomas (con unos resultados más bien pobres, como demuestra el triste episodio de más de treinta niños de Albacete que al parecer fueron mal intervenidos en una clínica de Madrid).

Un último ejemplo, que puede dar una idea de la dura realidad en este ámbito, tiene que ver con el copago farmacéutico, cuya imposición ha supuesto que unas 140.000 personas en Castilla-La Mancha no puedan pagar sus medicinas, (un total de 2.4 millones de españoles aseguran no poder pagar los medicamentos). Según datos del INE y del CIS, el 5.74% de las personas entrevistadas en la región manifiestan haber dejado de tomar algún medicamento recetado por un médico de la sanidad pública por ser muy caro.

Así las cosas, apenas merece ningún comentario una de las frases más destacadas de la Presidenta Cospedal en el discurso institucional del pasado Día de Castilla-La Mancha: "la obligación de los gobernantes es dejar las cosas mejor de como se encontraron"

(¿De verdad se creerá lo que dice y estará convencida de ello? ¿Le habrán informado bien sus asesores? )...

miércoles, 27 de mayo de 2015

Parecidos razonables

         AP Photo
Esta impresionante fotografía muestra a un grupo de esforzadas y valientes enfermeras limpiando los escombros y los restos de una de las salas del St. Peter Hospital, de Londres, tras un bombardeo de la aviación alemana en la noche del 19 de abril de 1941, en plena Guerra Mundial. Entre los edificios afectados por las bombas alemanas durante un ataque a gran escala en la capital británica se encontraban cuatro hospitales. (Ver World War II:Women at War). Ocurría pocos años antes de que se creara el NHS británico.

Han pasado casi ochenta años y en Castilla-La Mancha no hemos sufrido ningún bombardeo, pero la verdad es que algunas de las imágenes tienen un cierto aire de familia

Aunque parezca increíble, en los últimos diez meses se han derrumbado los techos de cuatro hospitales de esta región. Todo un símbolo.

El primero en desplomarse, en agosto de 2014, ocurrió en el Hospital de Puertollano (Ciudad Real), causando heridas leves a los dos enfermos ingresados en la habitación. Este es el tremendo y lamentable aspecto que presentaba:

         Hospital de Puertollano, habitación 231, 8 de agosto de 2014

Apenas unos meses más tarde, el 22 de febrero, el techo de la octava planta del Hospital Universitario de Guadalajara se venía abajo, y los propios trabajadores de mantenimiento del centro señalaban la responsabilidad de la gerencia, por reducir de forma peligrosa la plantilla del área.

    Imágenes del derrumbe de un falso techo en el hospital de Guadalajara

Como advierte el agorero refrán, “no hay dos sin tres”. Unos días más tarde, el martes 17 de marzo en la llamada “unidad de preingreso” de las urgencias del Hospital Virgen de la Salud de Toledo, otro ‘falso techo’ se venía abajo. De forma casi milagrosa, en las urgencias hospitalarias, casi siempre saturadas, no había ningún enfermo en esos momentos.

       Unidad de ‘preingreso’ del Hospital Virgen de la Salud de Toledo, tras el derrumbe

Aunque pueda parecer increíble, como fruto de un oscuro, azaroso e inescrutable designio, el suceso se repetía de nuevo una semana después, el 25 de marzo, cuando hacia las 5.30 h. de la mañana se desplomaba el techo del pasillo del Hospital de Albacete frente a la hab. 609. 

Para muchos, la explicación más plausible para este tipo de desastres repetidos no es la desgracia o la mala suerte, sino el resultado de los recortes y la disminución del presupuesto para mantenimiento de las infraestructuras sanitarias. De hecho, desde 2011 en Castilla-La Mancha los gastos de mantenimiento en sanidad se han venido recortando paulatinamente hasta suponer más de un 50%.

En todo caso, un espectáculo lamentable y bochornoso por el que -en cualquier país mínimamente serio- algún responsable del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) no solo tendría que haber dado las oportunas explicaciones, sino que probablemente le habría supuesto una fulminante destitución. Nada de eso ha ocurrido.

Mientras tanto, y a pesar de los recortes, parece que las cuentas no cuadran: Castilla-La Mancha presenta la mayor deuda de su historia (12.858 millones de euros, más del doble de la que había cuando accedió al poder el actual Gobierno regional), incumplió el objetivo de déficit establecido en 2014 y en enero pasado su cifra de déficit empeoró aún más.

En materia de sanidad el balance de la legislatura que ahora termina en Castilla-La Mancha no puede ser más dramático y doloroso: opacidad y falta de transparencia, privatización de servicios, obras e inversiones paralizadas, ajustes y recortes presupuestarios, supresión de plazas y reducción de plantillas, interminables listas de espera, derivación injustificada y arbitraria de pacientes a otras CCAA para intervenciones quirúrgicas, desinformación, falta de incentivos y maltrato profesional… 

Una gestión política bastante deplorable con un legado sanitario que necesariamente obligará a la reconstrucción de un Servicio de Salud que durante muchos años fue considerado modélico en el conjunto del SNS.

Veremos.

martes, 12 de mayo de 2015

Ante las Elecciones. Propuestas sobre la Sanidad (y V)

Viñeta de El Roto. EL PAÍS, 25-3-2015

La Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS) hace público en estos días un documento imprescindible y oportuno: (Posicionamiento de SESPAS en el año electoral de 2015.Protege tu salud con tu voto) en el que recuerdan el principio de Salud en todas las políticas muestra que la salud no sólo depende de la asistencia sanitaria: ganamos y perdemos salud con todas las decisiones que toman los gobiernos municipales, autonómicos, el nacional y cada vez más también en la esfera internacional. Por ello, de cara a las Elecciones Autonómicas y Municipales, invitan a valorar críticamente y contrastar los diferentes programas electorales con las propuestas recogidas en el documento. Su meta no es otra que la mejora de la salud de la población, comprometidos con los principios que fundamentan la salud pública: la justicia social y la aplicación efectiva de los derechos humanos.

Con ese mismo espíritu, hemos venido recopilando hasta ahora –con algunos breves apuntes y observaciones- las diferentes propuestas en materia de sanidad que los partidos políticos ofrecen en sus programas electorales. Acabamos aquí con esta serie de entradas del blog…

CIUDADANOS (C’s)

En su ideario explican que son el fruto maduro de una reacción ciudadana que tiene su origen en Cataluña y que posteriormente se proyecta a toda España. Plantean cuatro líneas de actuación básicas:

1.      Defensa de los derechos individuales
2.      Defensa de los derechos sociales y del estado de bienestar
3.      Defensa del Estado de las autonomías y de la unidad europea
4.      Defensa de la democracia y regeneración de la vida política

En la segunda de estas líneas de actuación, Defensa de los derechos sociales y del estado del bienestar, señalan como principio de partida la necesidad de la intervención de los poderes públicos para asegurar la efectividad de los derechos sociales. Para ello, las redes públicas educativas, asistenciales y sanitarias, a las que puedan acceder todos los ciudadanos con independencia de su capacidad económica, deben tener un alto grado de calidad para así evitar desigualdades que generen exclusión social.

En la página Web encontramos una serie de propuestas sanitarias que luego desarrollan más en detalle (los subrayados son nuestros):


Defendemos una sanidad pública, universal, eficiente y de calidad.

        Exigimos una gestión eficaz y transparente.
        Racionalizaremos el gasto sin perjudicar a los ciudadanos.
    Delimitaremos la sanidad pública y la privada a nivel orgánico, administrativo y de gestión.
        Mejoraremos la atención primaria.
        Optimizaremos el tamaño de los hospitales.
        Regularemos la demanda priorizándola según las necesidades.
        Incentivaremos al personal y penalizaremos el absentismo.

C’s defiende un sistema sanitario público y universal de salud que garantice el acceso a una asistencia y cobertura sanitaria eficientes y de calidad a todos los españoles con independencia de su lugar de residencia como uno de los pilares del Estado social y de bienestar español.

La salud es fundamental para el bienestar de las personas. Por ello C’s quiere un sistema sanitario que, además del tratamiento de las enfermedades, se ocupe de la prevención, los hábitos saludables, la rehabilitación, la asistencia y la investigación.

El modelo actual necesita de reformas estructurales factibles, con un impacto importante en la reducción del gasto que buscan desarrollar un servicio de salud sostenible y solvente.

Estas consideraciones iniciales se desarrollan posteriormente en un decálogo que contempla una serie de medidas muy genéricas y poco concretas entre las que se alude al establecimiento de indicadores de calidad y eficiencia que permitan la transparencia y la rendición de cuentas a la ciudadanía Se habla de mejorar la financiación del sistema -de base capitativa-, aunque en ningún momento se indica expresamente que se hará mediante impuestos ni se habla de la gratuidad de los servicios o prestaciones; (aunque se alude a la implantación de un posible copago con carácter disuasorio y reembolsable según la gravedad). Reorganizar y concentrar servicios, adecuar el tamaño de los hospitales, mejorar la atención primaria para reforzar su papel como filtro de la especializada (sic), coordinar niveles, revisar las actividades preventivas y/o asistenciales que no aporten valor, regular la demanda y promover la evaluación de tecnologías sanitarias para su posible incorporación con criterios de coste-efectividad. Con respecto al personal, se propone incrementar los incentivos económicos a la productividad, fomentar la exclusividad en el sector público e incluir mecanismos de autonomía de gestión profesional. Finalmente, plantean corresponsabilizar a los pacientes y fomentar “cambios culturales” que contribuyan a la propia transformación del sistema.

Literalmente:   

1.      Transparencia y rendición de cuentas a la ciudadanía.
Supone que los responsables que gestionan los centros y las áreas rindan cuentas a quien financia sus actividades y, por supuesto, que los responsables de mayor nivel fijen criterios claros de actuación basados en indicadores de calidad y eficiencia y rindan cuentas a la ciudadanía de su labor.

2.      Mejoras en la financiación.
La financiación debería ser capitativa, consistente en asignar al conjunto de proveedores de cuidados de una zona geográfica determinada, un fondo económico por cada persona de dicha zona que está incluida dentro de la población protegida, durante un periodo determinado, normalmente de un año. Se deben establecer indicadores de salud poblacional y de calidad de la asistencia prestada que permitan recompensar a aquellas organizaciones que mejores resultados obtengan.

3.      Concentración de servicios y optimización del tamaño de los hospitales.
La reorganización de servicios debe basarse en evidencias sobre la relación entre volumen, resultados y costes, repensando tanto los hospitales muy pequeños como los demasiado grandes y definiendo mejor los niveles asistenciales (p. ej., no hacer cirugía ambulatoria en hospitales universitarios), desarrollar sistemas multihospital para concentrar servicios comunes como anatomía patológica, laboratorio, etc. y coordinar compras, evitando el fraccionamiento de los sistemas de información por comunidades autónomas.

4.      Políticas preventivas y asistenciales.
En el campo de políticas preventivas y asistenciales es necesario adoptar medidas que tengan por finalidad la reducción de: a) actividades preventivas que no aportan valor asistencial añadido (chequeos, revisiones de empresa, etc.), especialmente en la propia Administración y orientar las citadas políticas hacia segmentos poblacionales donde se ha demostrado su efectividad; b) de pruebas diagnósticas sin clara respuesta terapéutica asociada; c) mejoras de calidad asistencial para reducir complicaciones y efectos adversos; d) de limitación del esfuerzo terapéutico fútil o inútil redefiniendo los procesos terminales y rediseñando las alternativas de prestaciones.

5.      Regulación de la demanda.
La regulación de la demanda no puede basarse en el copago. Este puede suponer una barrera de acceso a los servicios sanitarios de personas que realmente los necesiten. Se hace necesaria: a) la priorización según necesidades: urgencias, exploraciones, visitas, intervenciones, priorización listas de espera, cartera de servicios; b) implicación de los pacientes en sus propios cuidados, especialmente con enfermedades crónicas e implicarlos en la práctica de hábitos saludables invirtiendo en prevención y educación en salud; c) medidas enfocadas a evitar duplicidades en pruebas, visitas u otros servicios; d) reducir la utilización intensiva de algunos servicios como las urgencias hospitalarias filtrando los casos banales y disminuir las derivaciones; e) implantar y extender la utilización de las tecnologías de la información y comunicación para todo tipo de gestión de la demanda incluyendo la sustitución de la visita cara a cara. El copago solo podría ser utilizado como un elemento disuasorio en aquellos pacientes menos graves que tengan la posibilidad de administrar mejor el uso de medicamentos o servicios sanitarios, y se establecería mediante un copago reembolsable.

6.      Evaluación de tecnologías y medicamentos, e incorporación a la cartera de servicios.
En primer lugar desde C’s pensamos que la definición de la cartera de servicios debe estar basada en la evidencia, Asimismo, la priorización y financiación de la incorporación de tecnologías y medicamentos a la cartera de servicios se realizará en función de su efectividad y coste-efectividad por lo que los nuevos procedimientos diagnósticos o tratamientos deberán acompañarse de su presupuesto y financiar los fármacos nuevos sólo en las indicaciones aprobadas. También pensamos que se ha de abordar la racionalización de los tratamientos de gran coste unitario y pequeños beneficios y de los tratamientos emergentes o de efectividad dudosa.

7.      Mejora de la atención primaria y coordinación entre niveles asistenciales.
Es imprescindible aumentar el presupuesto de la atención primaria para reforzar el papel de la misma como filtro de la especializada y puedan realizarse pruebas diagnósticas evitando así derivaciones a la especializada. Asimismo se hace necesario realizar una política de servicios basada en la atención primaria para atender enfermedades crónicas y reducir hospitalizaciones.

8.      Políticas de personal.
En este campo consideramos medidas destacables: a) incrementar los incentivos económicos a la productividad así como fomentar la exclusividad en el sector público; b) Incluir mecanismos de autonomía de gestión profesional que permitan tomar mayor responsabilidad a los profesionales en la gestión de la demanda; c) cambios en la distribución porcentual de las plantillas entre sanitarios y no sanitarios así como en la formación de grado y en la residencia; d) descentralizar la contratación a nivel de centros; e) combatir la endogamia y la falta de movilidad profesional; f) hacer más atractiva económica y socialmente la carrera profesional en atención primaria; g) penalizar el absentismo; y h) reorientar los incentivos a los profesionales para la innovación y la sustitución de tratamientos y pruebas diagnósticas obsoletos o antiguos.

9.      Mayor coordinación del sistema.
Intensificaremos la función del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud como garante de la coordinación en la asistencia sanitaria en todo el territorio nacional, incluyendo la cartera de prestaciones sanitarias complementarias siempre que estos servicios demuestren su utilidad y necesidad. La coordinación que debe realizar el Estado persigue la integración de la diversidad de las partes o subsistemas en el conjunto o sistema, evitando contradicciones, disfunciones e ineficiencias.

10.  Cambios culturales.
Otro pilar de la reformas es fomentar cambios culturales en la propia organización sanitaria y en la sociedad hacia formas menos “consumistas” de los servicios sanitarios: a) hay que introducir medidas orientadas a incrementar la autonomía de gestión y la responsabilidad de las unidades clínicas; b) recuperar la función de autoridad sanitaria, saber quién prescribe qué y a quién; c) introducir medidas de desarrollo y difusión de análisis, e indicadores de productividad y costos, y la introducción de la competencia por comparación; d) desarrollar nuevas líneas de actividad para las enfermedades crónicas como telemedicina, atención domiciliaria, desde programas piloto a utilización masiva.

Aunque en el Programa Marco no se contempla nada al respecto, hace unos días el candidato de Ciudadanos a la Comunidad de Madrid anunció que su programa incluye desprivatizar cuatro hospitales, revisando el modelo de gestión 100% privada de los hospitales de Valdemoro, Torrejón de Ardoz, Móstoles y Collado Villalba si gobierna o puede influir en el Gobierno autonómico.

Igualmente, considera prioritario la elaboración de un catálogo de servicios públicos, mediante una ley que regule, incluso reformando el Estatuto madrileño, los servicios básicos no privatizables, como educación y sanidad, impidiendo que puedan dejarse en manos de terceros. En su opinión, “la mejor demostración de que tenemos malos gestores es que quieren privatizar los sectores que deberían gestionar bien.”

 El programa sanitario de UP y D

En su página Web presentan un breve documento que se define como Programa Marco para las Elecciones Autonómicas y Municipales, cuyo objetivo es servir de guía para elaborar los programas autonómicos y municipales de las elecciones. Este Programa Marco propone los contenidos (mínimos) que deberían incluir, y una propuesta de ordenación de los temas. Es una herramienta orientativa, a disposición de los responsables de elaborar la ponencia del programa en cada ámbito territorial concreto:

Sanidad
1. Gestión de hospitales, centros de salud, empleo público, actuaciones autonómicas (revisión de derivaciones de pacientes desde la sanidad pública a la privada, historia clínica electrónica y receta electrónica).

2. Transparencia y evaluación de la gestión sanitaria (listas de espera diagnóstica y quirúrgica, gasto real y farmacéutico, evaluación y publicación periódica de resultados).

Allá donde existen, (como en la Asamblea de Madrid), los grupos parlamentarios de UP y D declaran expresamente su apuesta decidida por una sanidad pública universal, de calidad e igual para todos los ciudadanos.

En los programas autonómicos para cada territorio pueden verse las medidas concretas que se plantean. Así, entre las páginas 26 a 31 del Programa Electoral a las Cortes de Castilla-La Mancha, nos han llamado especialmente la atención las siguientes propuestas (que parecen claramente relacionadas):

    Devolución de las competencias de Sanidad al Estado Central: con el fin de restaurar un sistema sanitario común para todo el territorio nacional, basado en los principios de equidad, calidad, eficiencia y participación ciudadana.

      Proponemos un gran Pacto por la Sanidad Nacional consensuado por todos los partidos políticos representantes del conjunto de la sociedad española y con una hoja de ruta a corto, medio y largo plazo, no sujeto a los vaivenes del Gobierno de turno e intereses particulares del partido político gobernante en ese momento.

        Recuperar la cohesión y equidad del Sistema Nacional de Salud (SNS).

        Gestión pública de la Sanidad pública.

     Creación de una Comisión Nacional de Supervisión del SNS constituida por un reducido número de expertos independientes que haga un análisis de la situación y proponga un Plan de Reforma a las Cortes. Este organismo tendría funciones permanentes para vigilar el cumplimiento de las propuestas y asegurar la calidad asistencial y el resto de principios rectores. Contará con la opinión de las Sociedades Científicas, Asociaciones de Pacientes y Familiares, y Organizaciones de Consumidores.

Algunos otros puntos destacables tienen mucho que ver con la situación actual del servicio sanitario público en Castilla-La Mancha y con la desafortunada gestión del mismo llevada a cabo:

     Profesionalizar los cargos de gestión del SNS mediante sistemas de acreditación profesional objetivos y mecanismos de selección que garanticen la adjudicación de plazas siguiendo criterios de méritos y capacidad. Ofrecer cursos de formación abiertos a todos los profesionales de la salud y no sólo a cargos de confianza ya predeterminados según afinidad política y además financiados con recursos públicos.
     Obligatoriedad de publicar las listas de espera de tratamiento quirúrgico, atención especializada y pruebas diagnósticas, con periodicidad mensual, con comparativa con otros centros de la misma comunidad y a nivel nacional, publicando qué número de pacientes son derivados a centros privados, los motivos y criterios seguidos para dicha derivación y qué coste económico representan.
    Exigir responsabilidades por la mala planificación y posterior actuación en la construcción y puesta en marcha del nuevo Hospital de Toledo, que está demorando su apertura con perjuicio de la asistencia a la población.

Finalmente, citamos el Programa Electoral a la Asamblea de Madrid en cuyas páginas 32 a 36 encontramos las propuestas relativas a la sanidad.

Se afirma textualmente que el Servicio Madrileño de Salud maltrata a los profesionales, al tiempo que ha sufrido durante años una gestión temeraria basada en criterios electoralistas que ha alcanzado su máxima expresión en la última legislatura. A este respecto, explica:

Se han inaugurado tres hospitales de gestión privada en el transcurso de una de las mayores crisis económicas que ha padecido nuestro país y mientras existen desviaciones importantes de los presupuestos sanitarios. Por otra parte, los intentos fracasados de privatizar la gestión sanitaria de seis hospitales públicos madrileños, de convertir el Hospital de La Princesa en un geriátrico, de implantar el ilegal euro por receta, y la gestión de la crisis del ébola son muestras de una política dogmática, errática, incoherente e ineficaz.

También plantean que para garantizar la igualdad de acceso de todos los ciudadanos a la prevención, educación y atención sanitarias, evitando la fragmentación del SNS en diecisiete subsistemas independientes, se hace necesario:

Devolver al Estado competencias sanitarias para reconstruir un sistema sanitario armónico y garantizar la igualdad de derechos. El Gobierno de España debe tener competencia legislativa y de desarrollo plena, de forma que se ejecuten sus decisiones y pueda ejercer de forma efectiva la coordinación. Creemos necesaria una mayor colaboración entre las CCAA para unificar criterios y compartir procedimientos. Implantar principios rectores de racionalización del gasto, igualdad y equidad en las prestaciones a los pacientes en todas las comunidades autónomas, así como centralizar compras a nivel estatal para aprovechar economías de escala. Unificar elementos clave como la tarjeta sanitaria, los sistemas de historia clínica de Atención Primaria y Hospitalaria de las distintas comunidades autónomas, los sistemas de receta electrónica y el calendario vacunal. (sic)

Por último, una propuesta que sí nos parece digna de aplauso (y que todas las fuerzas políticas deberían hacer suya) es la de restablecer la Dirección General de Salud Pública en la Comunidad de Madrid, suprimida en su día por el Gobierno Regional. Es sencillamente bochornoso y lamentable que Madrid sea la única Comunidad Autónoma que no cuenta con un órgano directivo de este nivel para gestionar las competencias en esta materia.

Laus Deo...
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