lunes, 16 de diciembre de 2013

Pronósticos y escenarios en la sanidad

Foto: RBolance vía flickr
“La solvencia sanitaria, su transparencia, afecta a todos. La salud es el escalón definitivo para la desigualdad clasista. El constante aterrizaje de los políticos más ponzoñosos en las empresas que se apoderan de nuestro sistema de salud delata un interés acelerado y perturbador.”
David Trueba. Impacientes (El País 11-12-2013)

El Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS) está constituido por un conglomerado de empresas y entidades ligadas al aseguramiento y/o prestación de servicios sanitarios en el ámbito privado, (hospitales, clínicas privadas, compañías de asistencia sanitaria), así como otras empresas relacionadas.

En la actualidad forman parte del IDIS más de 80 miembros asociados, entre cuyos objetivos institucionales declarados se encuentra el dar traslado a la sociedad de una mejor imagen de la sanidad privada, mejorar su reputación creando una opinión favorable y actuar como agente o grupo interesado con el fin de promover una mayor presencia, peso e implicación del sector privado en el conjunto del sistema sanitario. La necesidad de llevar a cabo reformas que fomenten la colaboración público privada, que conlleven la desgravación fiscal de los seguros sanitarios, una mayor integración entre ambos sectores que contribuya a la sostenibilidad del sistema y evite presuntas duplicidades e ineficiencias, una mayor flexibilidad, la calidad asistencial, la transparencia y el buen gobierno, el impulso de la libre elección y el respeto a la autonomía del paciente, son algunas de las ideas machaconamente repetidas y reiteradas en todos los foros:

“El IDIS es, en sí mismo y posiblemente, el mayor exponente de revolución social (sic) que existe en el panorama sanitario nacional, porque no está influido por intereses ideológicos, políticos, laborales y ni siquiera económicos (sic), dado que cuenta con sus respectivas patronales para reclamar y defender los derechos particulares de cada institución.” (Juan Abarca, Secretario General del IDIS).

El pasado 10 de diciembre el IDIS presentaba en Madrid el estudio: Flexibilidad estratégica del sector privado ante la transformación de la sanidad pública:análisis de escenarios de futuro 2013-2018. Se trata de un interesante Informe, (de obligada lectura para gestores sanitarios), elaborado a partir de una consulta Delphi sobre las opiniones y el análisis predictivo de un panel de más de cien expertos del sector sobre escenarios plausibles, (en forma de deseos/pronósticos de ocurrencia), del desarrollo de la colaboración público-privada a cinco años vista. A esta consulta se añadieron una serie de entrevistas semiestructuradas a varios informadores clave y los resultados de un Grupo nominal on line. En resumen, el trabajo se basa en una combinación de técnicas de consulta grupal prospectiva.

La presentación se llevó a cabo en un lujoso hotel de la capital. Entre decadentes arbolitos de Navidad, mullidas alfombras y muebles recién barnizados, el acto –bastante previsible- se desarrolló (casi) en plan sainete costumbrista. Los asistentes fueron testigos de las enormes dosis de impostada campechanía (de la que daban muestra los enormes abrazos y violentos golpes en la espalda), de la que hacían gala algunos de sus conspicuos y autosatisfechos protagonistas.

Tras los formalismos inaugurales de rigor, la descripción y explicación metodológica, y la presentación de los resultados, se inició una Mesa de Debate sobre el Informe (en versión libre a partir del evidente y notorio desconocimiento del mismo), moderada por el redactor jefe de cierto libelo de tirada nacional. El espectáculo consistió en una amplia exposición de tópicos sobre las relaciones entre sanidad pública y sanidad privada, a cargo de ilustres personalidades, acompañada de un duelo dialéctico ya muy visto y algo amañado entre figurantes políticos de tendencias opuestas.

Resultados

Inicialmente el motivo de la consulta era el de intentar dar respuesta a la incertidumbre existente en torno a la situación de la colaboración público-privada en sanidad, documentando y contrastando las posibilidades futuras y su previsible evolución, en un horizonte de cinco años de la consulta, a partir de un supuesto dilema entre inmovilismo e impulso renovador de la interrelación público-privada’:

“La colaboración público-privada en sanidad, tras algunas décadas de evolución, se halla en una disyuntiva en la que se abre paso el convencimiento de que la supuesta superioridad del aseguramiento, provisión y gestión asistencial del sector público sobre la aportación del sector privado debe dilucidarse a partir del conocimiento cierto de su eficiencia comparativa, prescindiendo de preconcepciones sin base científica. Sin embargo, este criterio dista aún de ser central en la regulación y organización de la interrelación entre ambos sectores.”

“En el actual contexto de crisis e incertidumbre la complementariedad entre ambos ámbitos de actuación solamente conocerá un desarrollo progresivo en la medida en que su aportación favorezca, de manera demostrable, tanto a un aumento significativo en la productividad y la eficiencia del sistema sanitario en su conjunto, como al interés social general.”

Las áreas de consulta planteadas y exploradas en el estudio incluyen:

-   Evolución e impacto de la economía en la sostenibilidad financiera del sistema sanitario.
-   Deseabilidad y probabilidad de implantación de posibles reformas estructurales o remodelación del SNS.
-     Escenarios de evolución de la colaboración público-privada.
-  Expectativas empresariales y respuestas adaptativas del sector privado a las oportunidades y amenazas del impacto de la crisis en la sanidad.

No está muy claro que los resultados de las predicciones normativas y pronósticos sobre esos escenarios plausibles de evolución de la colaboración público-privada en sanidad, sean los esperados por quienes encargaron el Informe. De no ser así, no se entiende que el propio IDIS haya elaborado un tríptico en el que se desvinculan de algunas de las conclusiones que pueden deducirse del mismo, al tiempo que hacen una salvaguarda expresa: “Las conclusiones que figuran en este informe no coinciden necesariamente con los criterios y posiciones de la entidad promotora.”

En cualquier caso, el trabajo aporta una serie de predicciones y una interpretación de los resultados cuya utilidad resulta indudable: como base para el diseño de una posible agenda u hoja de ruta del sector sanitario empresarial y, sobre todo, como herramienta de introspección individual y colectiva para contrastar las expectativas, hipótesis, pronósticos y previsiones propias. Destacaremos algunas de las más llamativas:

Con relación al entorno macroeconómico y la sostenibilidad del sistema, los panelistas tienen confianza en el mantenimiento de la capacidad de financiación del gasto sanitario público, al menos en el plazo de los cinco años de la consulta. En este contexto, se registran pronósticos de descenso en la capacidad adquisitiva del público en general y cierto deterioro de la calidad percibida de la atención sanitaria, así como leves esperanzas de recuperación del crecimiento económico y de un descenso incipiente de la tasa de desempleo.

Sobre posibles medidas para estabilizar la sostenibilidad financiera del SNS, se rechaza el aumento de la presión fiscal y la expansión presupuestaria de la sanidad a costa de otras partidas de gasto público y se abona la esperanza de poder implantar una participación corresponsable de los usuarios en el coste de la utilización de servicios asistenciales y el posible impulso por el gobierno de la financiación complementaria por parte de los ciudadanos de su aseguramiento sanitario. En este marco, la predicción colectiva contempla también un posible incremento de la suscripción de seguros de salud –tanto pólizas individuales como colectivas–.

Con respecto a la política sanitaria y posibles alternativas de reforma del sistema sanitario público, los consultados manifiestan duna clara preferencia por un modelo de aseguramiento social obligatorio de cobertura básica, prima comunitaria y póliza complementaria voluntaria, frente a un modelo basado en el libre mercado con mínima intervención de la Administración.

Pese a los cambios establecidos en la naturaleza del derecho a la prestación sanitaria pública por el Real Decreto-ley 16/2012, el panel rechaza la posible disminución del alcance de la cobertura universal, pronosticando y admitiendo su consolidación.

Se constata un pronóstico mayoritario sobre la necesidad de racionalización del catálogo de prestaciones de la sanidad pública con arreglo a criterios de financiación selectiva basados en la evaluación comparativa de costes y su efectividad.

Al respecto del buen gobierno de la sanidad, el panel en su conjunto comparte la creencia de que una mejor calidad institucional, con auditoría y rendición de cuentas, transparencia y eficiencia contractual conllevarían evidentes mejoras en la gestión sanitaria.

Sobre la colaboración público-privada y la relación con el sector privado sanitario en general, toma forma la idea favorable a la necesaria revisión y mejora de la regulación vigente.
La mayoría de expertos del panel cree que se van a reforzar los roles de complementariedad y de suplementación como puntos fuertes del sector privado, no obstante se manifiestan reservas en relación al desarrollo de la integración de la provisión asistencial privada en la oferta general de financiación pública en régimen de competencia reglada.

Aunque no lo creen inminente, los consultados muestran también un alto nivel de identificación favorable al establecimiento de un sistema de información común para todos los proveedores asistenciales, que permita el benchmarking y la competencia por comparación en resultados, calidad y costes.

Sobre las relaciones con el sector privado sanitario y la colaboración público-privada en general, por su singular significado en estos momentos, merecen ser destacadas las manifestaciones de adhesión del panel –con reservas en el pronóstico- a la apertura hacia formas más rigurosas de auditoria y control y, en el caso de las concesiones de gestión delegada, a la mejora sustantiva de la calidad regulatoria actual que sea capaz de suscitar su legitimación social. La extensión de las fórmulas de concesión administrativa de gestión delegada de centros asistenciales bajo financiación pública se contempla con mesurado optimismo, en la medida en que sea posible reconducir la controversia actual a una situación estable de licitación y contratación eficientes con transparencia y reparto de riesgos, compromisos de rescate asumibles y métricas de evaluación homologables y transparentes.

Nada más y nada menos…

(Como decíamos más arriba: un Informe de obligada lectura para gestores, responsables políticos y directivos sanitarios, y desde luego muy recomendable para técnicos, profesionales del sector en general y todos aquellos que deseen estar al día acerca del posible papel del sector sanitario privado en este complejo/confuso entorno en el que se desenvuelve la sanidad pública de este país de nuestras desdichas…).

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