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lunes, 16 de julio de 2012

Problemas simples, complicados y complejos

“Cuando piensas que va a suceder lo inevitable, surge lo imprevisto”.
John Maynard Keynes

Vivimos tiempos ciertamente turbulentos y convulsos, en los que la influencia de una idea puede tener muy poco que ver con su coherencia, tal es el grado de confusión reinante. El articulista Moisés Naim (@moisesnaim) se refería en una columna publicada en El País (¿Por qué no amaina la crisis?, 2 de junio 2012a las dificultades para atajar la crisis europea, atribuyéndolo a una diabólica combinación de tres factores: ignorancia, existencia de mucho poder concentrado en pocas manos y, al mismo tiempo, de poco poder distribuido en muchas manos. Este último, paradójico y contradictorio aspecto del poder, condiciona su escasez, precariedad y transitoriedad. Todo es bastante efímero, de tal modo que nadie “puede hacer todo lo que le gustaría y sus opciones son restringidas por una miríada de micropoderes que, si bien no tienen la fuerza de imponer sus deseos, sí tienen cómo limitar a los más poderosos".

En su obra Analysis for Public Decisions, un clásico en el campo de la denominada “Ciencia Política”, o mejor del "análisis de políticas públicas", Edward S. Quade (1909-1988) incluye una magnífica cita de Edmund Burke (un liberal conservador moderado) que viene a recordar que los temas sociales son difíciles, algo ya sabido desde hace mucho tiempo:

“Un hombre ignorante, que no sea lo bastante tonto como para estropear su reloj, es, no obstante, lo suficientemente confiado como para creer que puede desarmar sus piezas y reunirlas a su voluntad, en una máquina moral de otro aspecto, importancia y complejidad, compuesta de otras muchas ruedas y resortes, así como de equilibrios y poderes contrapuestos y cooperantes. Los hombres piensan poco en la inmoralidad en que incurren cuando se ocupan irreflexivamente de lo que ellos no entienden”.

Nunca será posible adoptar decisiones únicamente a partir de un análisis exclusivamente racional, fríamente objetivo, que ponga limpiamente al descubierto la solución de cada problema al que se aplica. Siempre existirán aspectos y circunstancias que no pueden manejarse cuantitativamente, tampoco analíticamente, ni siquiera sistemáticamente, y puede haber problemas sin solución. Al final, -afirma Quade-, política y juicio intuitivo deben prevalecer.

Solemos olvidar que se necesita mucho más que descubrir una (posible o hipotética) solución sobre el papel para resolver cualquier problema importante de política pública. Los temas a los que se enfrentan los responsables políticos suelen ser problemas “perversos”, en el sentido de “poliédricos”, “complejos” o “retorcidos”. En ocasiones pueden carecer de una formulación definida o de una norma de referencia para descubrir la solución del problema, (si es que ésta existe). Además, una solución propuesta no es verdadera o falsa, sino buena o mala para los distintos agentes que intervienen y se ven involucrados en la misma (desde los actores y decisores políticos, hasta la ciudadanía). Podemos carecer de un test o de una prueba directa o final para una solución determinada: cada problema es básicamente único y distinto, y a su vez es síntoma de otro problema.

Con frecuencia los problemas que se abordan sobrepasan las fronteras políticas y administrativas establecidas, creando confusión en temas jurisdiccionales o de competencias, como puede suceder por ejemplo cuando los costes indirectos, (a veces diferidos en el tiempo) y muy invisibles para los ciudadanos, de un determinado proyecto hacen pequeños a los costes directos.

Simple, complicado y complejo

En abril de 2001, Roy Romanow, ex-primer ministro de la provincia de Saskatchewan, recibió el encargo del primer ministro Jean Chrétien de presidir una Comisión sobre el Futuro del Sistema de Salud en Canadá (sitios Web en francés e ingléspara analizar el sistema de salud en profundidad y proponer recomendaciones. La Comisión presidida por Romanow realizó un proceso de consulta de los más exhaustivos que se han realizado en Canadá. Más de diez mil expertos y ciudadanos participaron en los trabajos de la Comisión que, tras una fase de investigación y una fase de consulta, finalizó con la presentación al Parlamento del Informe final, en noviembre de 2002) con un conjunto de 47 recomendaciones precisas:
Su objetivo e intención era que se produjese un debate público y entre los niveles de gobierno a cargo del sector salud. Las recomendaciones giraban en torno a tres temas: en primer lugar la necesidad de un mayor liderazgo y una mejor gobernanza; en segundo lugar, que el sistema respondiese mejor a las necesidades, siendo más eficiente y transparente para los canadienses; y en tercer lugar la necesidad de efectuar fuertes inversiones a corto plazo y establecer una estrategia de viabilidad a largo plazo. Como se ve, cosas muy parecidas a las que podríamos seguramente recomendar para nuestro SNS en estos momentos.

Entre los trabajos e investigaciones desarrollados por la Comisión destaca una recopilación de 40 estudios e informes sobre diferentes aspectos relativos a la atención sanitaria, elaborados por distintos especialistas con puntos de vista y enfoques diversos, que fueron valorados y tenidos en cuenta a la hora de redactar las conclusiones y recomendaciones del Informe final.

En uno de estos estudios:

Sholom Glouberman (Baycrest Centre for Geriatric Care, Toronto) y Brenda Zimmerman (Université de Toronto), afirman que hay importantes diferencias entre la resolución de un problema "complicado" y un problema "complejo". En este trabajo, sostienen que los sistemas de atención sanitaria son complejos y su reforma es también un problema complejo. La mayoría de los intentos de intervención en el sistema de aseguramiento sanitario (y en muchos otros sistemas de salud)  lo abordan como si solo fuera un sistema complicado. Los autores señalan que esto es fruto de una insuficiente comprensión de la situación, lo que ilustra el deterioro del seguro de salud debido a una complicada serie de intervenciones que condujo a la situación actual (de entonces) de desestabilización. Ellos argumentan que muchos de estos dilemas podrían resolverse si el sistema se concibe como complejo.
Ejemplos de problemas SIMPLE, COMPLICADO y COMPLEJO:

En la atención sanitaria, concluyen, nada es sencillo. Baste como ejemplo señalar la diferencia que proponen entre enfermedades agudas y enfermedades crónicas, desde este punto de vista:

En un entorno de cambio continuo y acelerado y en un contexto de crisis como en el que nos encontramos, la ventaja de visualizar y configurar las organizaciones sanitarias como “sistemas complejos adaptativos” es que aumentamos las posibilidades de gestionar y poder salir adelante cuando los cambios del entorno superan la capacidad de análisis, anticipación y control por parte de las estructuras jerárquicas y centrales de los sistemas. La cultura, la política, la economía

En opinión de muchos autores, las teorías del caos y de la complejidad, de las que se derivan estos planteamientos, proporcionan un nuevo enfoque que puede contribuir a mejorar la forma de entender y gestionar adecuadamente las organizaciones y sistemas sanitarios, aumentando la creatividad, el diálogo, el aprendizaje y la innovación como valores emergentes. Algo que parece bastante necesario en estos tiempos que corren…

Volveremos sobre el tema.
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viernes, 13 de julio de 2012

Crónica de #Salud2eus Salud 2.0 Euskadi

Museo Guggenheim. Bilbao
Publificación.
1. El acto o el hecho de compartir información, pensamientos o acciones.
2. El hecho de reunir a personas o de reunirse en torno a personas, ideas, causas o necesidades: “Congregar un público”.
3. El hecho de iniciar un proceso para que sea colaborativo.
4. La ética de la transparencia.
Jeff Jarvis.
Public Parts (2011)
Partes públicas. ed. Gestión 2000. Barcelona, 2012

9 y 10 de julio. Dos días en Bilbao para asistir a la II Jornadas Salud 2.0 Euskadi #Salud2eus  organizadas por O+berri, ADITEC y Deusto Business School, con la colaboración de AMGEN, AstraZeneca y Campus Sanofi.


Viajo gracias a la amable invitación de Campus Sanofi @campussanofi tras el concurso celebrado en Facebook en el que premiaban con un viaje y con la inscripción a las Jornadas a la mejor respuesta a la pregunta:

“¿Qué beneficios crees que pueden aportar las herramientas digitales en el manejo de los pacientes?”.

De la respuesta remitida, que benevolentemente fue considerada como la más adecuada o completa, (no pienso que fuera la mejor), entre todas las enviadas, cabe destacar los siguientes aspectos:

En primer lugar, el hecho de encontrarnos aún en una etapa de solapamiento o transición, en la que conviven distintos modelos de atención sanitaria, encaminándonos hacia la generalización y el uso intensivo de herramientas digitales (dispositivos, tecnologías) que permiten interactuar de forma ágil, ubicua y sencilla a los profesionales sanitarios, los gestores y los ciudadanos (e-pacientes) entre sí.

En segundo lugar, la aparición de un nuevo modelo de relación entre el sistema y los profesionales sanitarios con los pacientes, que supone una mayor implicación y corresponsabilización de estos en el proceso de atención a su propia enfermedad (autocontrol, autoayuda). El caso de las enfermedades crónicas de larga duración es paradigmático en este sentido.

Finalmente, el hecho de crear y compartir conocimiento entre redes y comunidades de pacientes, el aumento de la movilidad, la mejora de la comunicación, la inmediatez y la transparencia. Todo ello se traduce en una mejora de la autonomía y capacidad de decisión de los pacientes, además de facilitar su acceso a servicios, citas, alertas, comunicaciones, etc. que, en última instancia, debería llevar también a hacer un mejor uso (más eficiente y coste-efectivo) de los servicios sanitarios.

La Salud 2.0 es así cada vez más una realidad, en un proceso de “publificación”, (de acuerdo con la terminología y la definición de Jeff Jarvis que encabeza este post), que hace posible experiencias tan interesantes como las que se explicaron a lo largo de las diferentes sesiones y que demuestran las tendencias que están transformando, no ya el futuro, sino el presente de la atención sanitaria y de la salud alrededor del mundo.

La intervención de Larry F. Chu, anestesiólogo y director ejecutivo de Stanford Medicine X, para hablar de tecnologías emergentes, fue muy llamativa, con su explicación de los proyectos y posibilidades en torno al Self-Tracking o Auto-seguimiento. La idea es recopilar todo tipo de datos sobre uno mismo que puedan medirse a lo largo del tiempo, a través de diferentes dispositivos y “gadgets”, (¡incluso cepillos de dientes “inteligentes”!), de forma que puedan ser procesados y elaborados para obtener información útil para mejorar la atención sanitaria, promover conductas saludables mediante cambios de comportamiento, etc.

La visión de las ventajas de las herramientas digitales en la formación, adiestramiento y adquisición de competencias profesionales fue aportada por una presentación de Margaret Hansen (expuesta por Luís Fernández Luque), por Aitor Guitarte, tan inquieto y activo como siempre  y Macrina Camps, gerente de la Fundación Recover.

Una mesa dedicada a Comunidades on line de pacientes contó con la participación de Jackie Bender, investigadora de la Universidad de Toronto, hablando acerca de la utilidad de las redes de apoyo de (entre) pacientes afectados por cáncer. Joan Carles March @joancmarch, de la Escuela Andaluza de Salud Pública, habló de Escuelas de Pacientes y Redes sociales, y de la importancia de este tipo de proyectos y actividades “entre pacientes”. Finalmente, Shaila Oubiña @shailaoubina, pionera de la red Kronet, que demostró de forma crítica, cómo los profesionales pueden aprender de los pacientes.

En los talleres de la tarde del día 9 se abordaron temas prácticos como la utilidad de un blog para un centro sanitario, la educación de los profesionales del futuro, o cómo promover la Salud con videos online. De este último, baste como muestra un breve video grabado por @estigamboa La Conga 2.0 en la que aparecen algunos de los participantes, coordinados por @joancmarch, @luisluque y @mrsrosaperez.

La jornada del día 10 comenzó con una exposición de Ana Lucía Ruggiero, experta de la OPS-OMS en e-Health, sobre la situación y experiencias desarrolladas en Latinoamérica en el campo de la Salud 2.0 como un medio para reducir las desigualdades injustas.

Merche Serrano, @SerranoGimare, neuropediatra del Centro de Investigación Biomédica en Red de enfermedades raras (CIBERER) en el Hospital San Joan de Deu expuso las posibilidades y resultados de la interacción entre profesionales y pacientes con enfermedades raras, especialmente competentes y “empoderados”. Francisco Javier Guerrero, Presidente de la Sociedad Española de Farmacia Rural (SEFAR) explicó también las ventajas de colaborar en red para los profesionales que trabajan aislados en pequeños núcleos de población. Por último, Luís Fernández Luque @luisluque se refirió al uso de la Gamification en su excelente exposición sobre Aplicaciones móviles y juegos para la salud como medios para cambiar comportamientos inadecuados y promover estilos de vida más saludables.

Unas líneas finales sobre el Debate-taller Emprendiendo en la Salud 2.0, en el que Salvador Jesús Romero, (Salumedia), Javier Riaño (Denokin, Centro vasco de Innovación, emprendizaje y desarrollo de nuevos negocios) y Rosa Pérez @mrsrosaperez fantástica editora de el blog de Rosa ejemplificaron las nuevas oportunidades que la Web 2.0 ofrece en el campo de la Salud. Algunas de las recomendaciones y consejos para enfrentarse y “salir fuera” en estos tiempos difíciles, tenían mucho que ver a mi juicio con algunas de las tesis del ya “antiguo” Manifiesto Cluetrain, de 1999, como:

- “Los mercados son conversaciones”.
- “Los hipervínculos dejan las jerarquías en entredicho”.
- “…basta de retórica corporativa acerca de añadir valor a los productos”.
- “…El mercado en red sabe más que las empresas acerca de sus propios productos”.
- “…apostar por grandes valores, algo de humildad, franqueza y un punto de vista genuino”.

En fin, hubo otros talleres a las que no pudimos asistir por no tener la capacidad y el don de la ubicuidad, y de los que no podemos dar cuenta y razón. Por ello, lo mejor es asistir a través de los videos del streaming distribuido por el canal de Irekia.

-          Jornada del lunes 9 de julio

Otra crónica de las Jornadas por Iñaki Etxebarria @ inakietxe en su blog Salud-ando 2.0 y una breve de Roberto Nuño @ronusol en KOMPLEX blog.

Y en Comunicación en Salud algunos de los mejores tweets de #salud2eus.

Lo mejor de todo: Coincidir con un excelente grupo de profesionales y amigos y conocer “en carne mortal” (en expresión afortunada de @mrsrosaperez) a otros(as) muchos. Algunos ya nos conocíamos a través de las redes, como @ChemaCepeda, @Inma_Grau, @inakietxe, @lauradieguezr, @luisluque, @rvillavalle, @rubengp, @tamarasancho o @xaviergiv

Y es que, como afirmaba otra tesis del Manifiesto Cluetrain:

“Las comunidades humanas se basan en el diálogo, en conversaciones humanas sobre inquietudes humanas”.
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Esperando ya una próxima edición de Salud 2.0, tenemos tiempo para seguir trabajando a través de las redes y herramientas digitales…

viernes, 6 de julio de 2012

Cortesía, Profesionalidad, Respeto.

Foto: Alain Waterincks
Para María Rubio

Cortesía. 1. f Demostración o acto con que se manifiesta la atención, respeto o afecto que tiene alguien a otra persona.
Profesionalidad. 1. f. Cualidad de la persona u organismo que ejerce su actividad con relevante capacidad y aplicación.
Respeto. 2. m. Miramiento, consideración, deferencia.
DRAE. 22ª edición

En varias presentaciones he utilizado esta u otras imágenes parecidas de los coches del Departamento de Policía de Nueva York, poniéndolas como un llamativo ejemplo de lo que debería ser una buena práctica en muchas organizaciones, entre ellas el sistema sanitario público, en su relación con las personas a las que atiende: ciudadanos, contribuyentes, co-propietarios del sistema.

La inscripción"Courtesy - Professionalism - Respect" (CPR) can be found painted on the sides of police cars. "Courtesy - Profesionalism - Respect" (CRP) se puede encontrar rotulada en el lateral de los coches de policía de esa ciudad. El eslogan hace referencia aIt's a program from 1996, started just as groups such as Amnesty International made charges of police brutality. un programa iniciado bajo el mandato del alcalde Rudolph Giuliani partir de junio de 1996, que pretendía cambiar la política (y lavar la imagen) del Departamento, poco después de que algunos grupos como Amnistía Internacional denunciaran la sistemática brutalidad policial y el uso arbitrario de la fuerza.

El programa, puesto en marcha con una agresiva campaña publicitaria, mediante carteles, pegatinas, anuncios de radio y televisión, etc. supuso un cambio radical en las relaciones con los ciudadanos. El Departamento puso en marcha una nueva estrategia para combatir la delincuencia, luchar contra la corrupción y mejorar la comunicación a través de diferentes actuaciones. Por un lado se trataba de promover el respeto de los agentes como servidores públicos a todos los niveles, formar a todos los cuadros de la policía en técnicas y habilidades de comunicación y, finalmente, evaluar su impacto mediante encuestas a los ciudadanos sobre el grado de confianza y credibilidad en el cumplimiento de las directrices oficiales.

En el entorno sanitario

Sabemos que, en general, el objetivo de cualquier organización sanitaria es prestar unos servicios de la máxima calidad, que sean seguros, eficaces y coste-efectivos, y que den respuesta de forma oportuna a las expectativas, necesidades, demandas y preferencias de las personas que requieren atención y cuidado.

Desde un punto de vista teórico la calidad puede entenderse y ser definida desde diversos puntos de vista: como una aproximación a la excelencia, a lo que en cada caso se considera “mejor” por los técnicos; como ajuste a unas normas, estándares o especificaciones técnicas determinadas; como relación de equilibrio entre coste de producción y valor intrínseco del producto o servicio, o como satisfacción del cliente/usuario (calidad percibida). En esencia, esta última perspectiva se basa sobre todo en la percepción y valoración personal de quienes reciben el servicio, una vez que comparan lo que obtienen con la expectativa que tenían previamente.

Desde la concepción de la calidad enfocada a la satisfacción del usuario/cliente, adquieren notable importancia una serie de actuaciones y procesos externos estrechamente vinculados con la calidad “relacional” (la relación con los técnicos y profesionales del servicio, la comunicación con ellos, la información que se les facilita y cómo se les facilita, la capacidad de escucha, las habilidades para ofrecer apoyo y para orientar cambios en los hábitos de comportamiento que requiere el afrontamiento de la enfermedad).

En última instancia, -y sobre todo-, la relación sanitaria es una relación humana, un encuentro entre personas, una tarea de ayuda y cuidado, en la que se deben tener en cuenta (además) otros componentes sociales y emocionales. Más allá de la consideración de los aspectos directamente relacionados con la denominada calidad científico-técnica, (adecuación entre diagnóstico-fiabilidad, tratamiento y relación indicación-prescripción, etc.), las modernas orientaciones destacan la necesidad de tener en cuenta y mejorar los aspectos relativos a la calidad de esa relación interpersonal. En gran medida ello exige articular adecuadamente los planteamientos y el discurso de los distintos agentes y actores implicados en la realidad sanitaria, integrando la perspectiva clínica y profesional de los trabajadores sanitarios con la perspectiva de los pacientes.

En diciembre de 2011 nos referíamos en una entrada a la (des)humanización que con demasiada frecuencia se produce en la atención sanitaria y comentábamos un artículo publicado en mayo de 2008 por el Dr Michael W. Kahn, psiquiatra del Beth Israel Deaconess Medical Center y profesor en la Harvard Medical School: Etiquette-Based Medicine (N Engl J Med 358;19 may 8, 2008). En él llamaba la atención sobre la importancia de la cortesía y los buenos modales en los médicos. Se trataba, a su juicio, de un aspecto muy descuidado que precisa mayor dedicación, porque está en juego la satisfacción del paciente y además es un problema sencillo de resolver. Proponía la elaboración de check-lists para introducirlas en la práctica cotidiana. Por ejemplo, cuando un médico visita por primera vez a un paciente hospitalizado debería tener presente al menos los siguientes seis puntos: 

1)       Pedir permiso para entrar en la habitación y esperar una respuesta. En la consulta levantarse, saludar y extender la mano al paciente.
2)       Presentarse y mostrar su identificación.
3)       Dar la mano (con guantes, si es necesario).
4)       En el hospital sentarse frente al paciente, y en la consulta no tomar asiento hasta que el paciente lo haga. Sonreír si es pertinente.
5)       Explicar brevemente su posición y funciones dentro del equipo sanitario.
6)       Preguntar al paciente cómo se siente por estar hospitalizado o, antes de iniciar la entrevista clínica, si nota ansiedad, miedo o estrés.

Esta lista podría variar en función de las diferentes situaciones o niveles asistenciales, pero en cualquier caso se trataría de una herramienta clara, sencilla y fácil de enseñar y de evaluar.

Más recientemente, Genís Carrasco, en su estupendo blog El paciente inteligente hablaba también de este artículo, reivindicando la cortesía y los buenos modales a propósito de un doloroso episodio ocurrido a su padre en el transcurso de una exploración médica.

Como se ve todo ello tiene mucho que ver con ese profesionalismo (profesionalidad), en este caso sanitario, que postulan y del que hacen gala los policías de Nueva York como servidores públicos:

Profesionalismo sanitario (profesionalidad) es el conjunto de principios éticos y deontológicos, valores y conductas que sustentan el compromiso de los profesionales sanitarios con el servicio a los ciudadanos, que evolucionan con los cambios sociales y que avalan la confianza que la población tiene en ellos.

En nuestra época la profesionalidad es el criterio social de la excelencia personal. Ser un buen profesional es indudablemente el reconocimiento a un valor en alza, aunque este sentido de la profesionalidad esté lejos de alcanzar la categoría de virtud moral. La idea del buen profesional tiende a estar vinculada a la de experto, a la de persona competente en una determinada área del saber, en lugar de apuntar al ideal de una persona comprometida y moralmente responsable en el desempeño de la actividad que realiza.

Esta acepción de la profesionalidad, o mejor, de la excelencia profesional, no deja de ser un reduccionismo o simplificación propios de una perspectiva utilitarista, que valora los comportamientos de las personas más por los resultados que por los principios a los que deberían atenerse y servir. De esta manera la profesionalidad equivale al trabajo bien hecho, pero también éste se reduce a una cierta pericia técnica, a una cierta habilidad práctica que no va más allá de hacer las cosas materialmente bien.

Por eso, reivindicamos aquí un concepto de excelencia profesional no reducida en exclusiva a sus aspectos materiales, sino con una clara dimensión moral. Un concepto, en el caso de las profesiones sanitarias, en el que se aúnen la necesaria especialización y una sólida preparación científica, con una amplia perspectiva humanista que ayude a dar una respuesta más adecuada a las demandas y necesidades planteadas por los pacientes.

Para recuperar esa idea de excelencia profesional es preciso determinar las cualidades o virtudes, las dimensiones que condicionan dicha excelencia que, en su sentido más pleno, deberían abarcar los siguientes objetivos:

-         Atención prioritaria al interés del paciente
-         Colaboración con el resto de profesionales sanitarios (trabajo en equipo)
-         Preocupación por la buena imagen de la profesión
-         Apertura al conocimiento humanista

El rigor, la pulcritud, la puntualidad, la exactitud, la comunicación clara y veraz, el compromiso, la responsabilidad, el acierto en las decisiones y el aprendizaje permanente, son algunos de los rasgos que deben definir la profesionalidad de una organización y de sus miembros.

Con frecuencia los errores que cometemos suelen ser debidos a nuestras lagunas en la comprensión de los problemas y fenómenos, lagunas agravadas por las dificultades de comunicación, los malentendidos, la falta de modestia y la propia incapacidad para convencer. La cortesía, la profesionalidad y el respeto pueden ser unas poderosas palancas que nos ayuden en estos tiempos difíciles.
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En entradas anteriores del blog:

martes, 3 de julio de 2012

Lo que valoran los(as) ciudadanos(as)

Toda realidad ignorada, prepara su venganza.
José Ortega y Gassett (La rebelión de las masas)

Hablábamos ayer mismo en el SESCAM con Rafael Peñalver sobre el interesante artículo Qué funciona para el español que publicaba hace unos días en el diario El País José Juan Toharia, presidente de Metroscopiauno de los más influyentes institutos privados de investigación de la opinión pública en España, dedicado a realizar estudios políticos y electorales, investigaciones sociales y también de mercado. Con ligeras adiciones, el texto ha sido incorporado casi con el mismo título a la página de blogs del periódico: Qué funciona bien (y qué no) según los españoles.

En la introducción al informe sociológico “Pulso de España 2 (enero 2011-mayo 2012)” también publicado recientemente, recuerda Toharia la cita de aviso que encabeza estas líneas, que Ortega incluyó en su ‘Epílogo para ingleses’ de La rebelión de las masas. Se hace eco de ella al señalar, muy oportunamente, que en democracia y sobre todo en tiempos de crisis, no hay realidad que resulte más arriesgado ignorar que la opinión pública. Importa mucho, por ello, conocer el estado de ánimo colectivo, el clima social, la opinión sobre las instituciones y los responsables públicos, el grado de pesimismo y de malestar, o de confianza y optimismo, y el nivel de aceptación o rechazo de los asuntos que son de todos.   

En esencia, este artículo al que nos referimos da cuenta del último Barómetro de Confianza Social, que periódicamente lleva a cabo Metroscopia, y viene a decir que está aumentando el número de ciudadanos que expresan su desconfianza y recelo con respecto a las instituciones sociales más relevantes y con respecto a la clase política.

Lo que el Barómetro recoge, y aparece reflejado en el cuadro adjunto, es la imagen que se transmite de la medida en que el desempeño de las funciones de cada una de estas instituciones, grupos o figuras públicas es objeto de aprobación o desaprobación ciudadana, con el saldo diferencial entre quienes lo valoran o no favorablemente.


Transcribimos algunos párrafos del artículo, que nos parecen significativos:

(...) Lo primero que llama la atención es que los ámbitos institucionales que, por su desempeño profesional, obtienen los mayores niveles de aprobación resultan ser precisamente los que se están viendo más castigados por los recortes en el dinero público: es el caso de los científicos, de la enseñanza pública, de la Universidad o de la sanidad pública. En cambio, las instituciones financieras en general, que aparecen en el penúltimo lugar de la tabla, con un espectacular -77 puntos, son las que -siempre en bloque- han recibido mayores aportaciones públicas.

Como en oleadas anteriores, médicos, científicos, docentes, sanidad pública e instituciones protectoras (Policía, Guardia Civil, ONG y Cáritas) copan la cabecera del ranking, con abrumadores saldos aprobatorios.

Pero por más que el hecho de que los médicos, (¿por qué no preguntar mejor por los profesionales sanitarios?), y la sanidad pública en su conjunto o los funcionarios, se encuentren en los primeros lugares de la valoración ciudadana en esta encuesta, ello no debiera hacernos perder de vista a quienes trabajamos en el sector, algunas opiniones particulares que pueden ser muy críticas. Y si no, he aquí las líneas de un comentario que aparece en el blog de Metroscopia: 

«Como extranjero que vive en España varios años, es interesante leer este tipo de encuesta, porque al venir de otro lugar y saber como funcionan las cosas en otro país, tengo una visión muy diferente de muchas cosas, por simple comparación. Por eso nunca entiendo el alto ranking que dan los españoles a los médicos. Es verdad que el tratamiento médico en España es de buena calidad, pero mi experiencia es que los médicos, como funcionarios, tratan a los pacientes con muchísima frialdad y desdén. No hay absolutamente nada de lo que llamamos 'cuidados de al lado de la cama'. En vez de eso, son bruscos, desagradables, te dan órdenes como si fueran militares y no muestran ninguna simpatía. Parece que no escuchan a los pacientes y mantienen mucha distancia. Estuve en el hospital y me quejé porque ningún médico me vino a ver en 4 días, y entonces vino el médico inmediatamente para gritarme por haberme quejado. En fin…»
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Al final del listado se encuentran quienes en todas las democracias ocupan la cola de este tipo de clasificaciones: los políticos. Es conocido que el desprestigio de la política y, sobre todo, de los políticos, viene manifestándose desde hace mucho tiempo en todas las encuestas. Pero resulta evidente que un sistema democrático no puede funcionar sin políticos; la democracia requiere de instituciones fuertes, eficaces y respetables y de una clase política en la que los ciudadanos puedan confiar por su competencia, capacidad, credibilidad y liderazgo. Hoy parece que no es así...
 

domingo, 1 de julio de 2012

Buenas noticias entre tanto despropósito

Antes de la Reforma (27-3-2009). Foto: Reuters


Los hombres construyen demasiados muros y pocos puentes
Sir Isaac Newton

Entre tantos desastres económicos, recortes, “medicamentazos” y malas noticias, en esta semana hemos conocido la sentencia del Tribunal Supremo de los Estados Unidos por la que se declara constitucional la reforma sanitaria promovida por ley por el presidente Barack Obama, que permitirá que más de 30 millones de personas sin seguro de salud accedan a cobertura médica.

La Patient Protection and Affordable Care Act (ACA o Ley de Seguro Médico Asequible) ha estado en el centro del debate político desde que comenzó su tramitación en 2009; una ley muy controvertida, que obliga a todos los ciudadanos a suscribir un seguro de salud (el conocido como mandato individual) y que extiende los beneficios sanitarios para toda la población. Para los conservadores republicanos, la que denominan Obamacare ha sido siempre puesta como ejemplo del modelo supuestamente intervencionista y "socializante" que pretende imponer Obama, y la razón principal por la que es preciso derrotarle en las próximas elecciones presidenciales.
    
Aunque algunos apartados clave de la reforma sanitaria entraron ya en vigor en 2010 la ACA hará posible que 30 millones de ciudadanos de EEUU tengan a partir de 2014 un seguro médico, gracias a las medidas que se han ido adoptando desde 2010.  Los jóvenes que tengan menos de 26 años podrán seguir estando asegurados bajo las pólizas de sus padres. También gracias a la ACA, más de cinco millones de ciudadanos mayores de 65 años y con discapacidades han ahorrado una media de 635 dólares en medicamentos con recetas desde 2010 y ahora continuarán haciéndolo –antes de la ley los mayores debían de pagar una parte del coste de sus medicinas-.

Al anunciar la noticia, y con respecto al polémico ‘mandato individual’, Obama ha declarado:

“Hoy, el Tribunal Supremo ha mantenido el principio de que la gente que puede permitirse pagar un seguro médico debe aceptar esa responsabilidad y comprar uno. Esto es importante por dos razones: Primero porque cuando la gente sin seguro, pero que puede pagar uno, se pone enferma y acaba en urgencias, somos los demás los que acabamos pagando sus cuidados porque las compañías nos aumentan las primas. Y segundo, si les decimos a las compañías aseguradoras que tienen la obligación de cubrir a las personas con condiciones médicas preexistentes pero no se exige cobertura a quien no la tiene y puede pagarla, siempre existirá el que espere a ponerse enfermo para obtener un seguro, lo que de nuevo se traducirá en el incremento de las primas médicas de los demás”.

La mayor carga económica de la ley de Obama recaerá en la industria de la salud y en las compañías con más de 50 empleados que proveen de seguros médicos a sus trabajadores. Por lo que se refiere al consumidor individual, serán los americanos más acaudalados los que sufrirán la presión de la ACA. A partir del 1 de enero de 2013, se aplicará un impuesto del 3.8% para financiar la nueva legislación a los contribuyentes que declaren ingresos individuales de más de 200.000 dólares al año y a los matrimonios que conjuntamente declaren 250.000 y a los que por separado declaren 125.000.

Foto: JIM WATSON (AFP)

Además de este gravamen, a los ciudadanos que declaren ingresos de más de 200.000 dólares se les incrementará hasta un 0.9% el impuesto por Medicare (el programa que otorga desde los años sesenta asistencia sanitaria a los ancianos sin recursos). Las multas para el caso de que los ciudadanos rechacen acatar el mandato individual están diseñadas en tres escalas monetarias a aplicar a lo largo de tres años: En 2014, las familias tendrán que pagar 285 dólares o el 1% de sus ingresos (la cantidad que sea mayor) o 95 dólares si se trata de un individuo. En 2015 esas cantidades ascienden a 975 o el 2% y 325 dólares para el caso individual; y en 2016: 2.085 dólares o el 2,5% y 695 dólares para las personas que hacen declaración individual.

La reforma sanitaria dará solución a algunas de las más llamativas y flagrantes injusticias sociales de ese país, en lo que se refiere a la asistencia sanitaria, que hasta ahora solo era cubierta públicamente por los programas Medicare, (de asistencia sanitaria para los mayores sin recursos), Medicaid y la Veterans Health Administration.

Una excelente noticia, sin duda. Tal vez a partir de ahora los europeos no tengamos que preguntarnos (El mediodía de Barack Obama) cómo es posible que un país más rico que toda la Eurozona en su conjunto, deje sin seguro a 50 millones de sus ciudadanos, y presente unos deplorables indicadores de salud, enre los que su esperanza de vida ocupa el lugar 50 en el mundo y su mortalidad infantil el 41.

Pero también en una Tribuna publicada hace unas semanas en El País, (Construir y defender la Sanidad: Obama vs. Rajoyuna profesora de la Universidad de Castilla-La Mancha comentaba que no deja de ser paradójico que mientras en EEUU intentan ofrecer cobertura sanitaria a todos los ciudadanos estadounidenses, en España estamos asistiendo al desmantelamiento y deconstrucción del SNS

 

En fin, sobre este mismo asunto del espaldarazo judicial a la reforma sanitaria de Obama, que al mismo tiempo refuerza su candidatura para las elecciones, escriben también Sergio Minué y Miguel Ángel Mañez dos estupendas entradas en sus blogs: El Gerente De Mediado (La resolución del brécol) y Salud con Cosas (Obama ya puede respirar).

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