miércoles, 27 de mayo de 2015

Parecidos razonables

         AP Photo
Esta impresionante fotografía muestra a un grupo de esforzadas y valientes enfermeras limpiando los escombros y los restos de una de las salas del St. Peter Hospital, de Londres, tras un bombardeo de la aviación alemana en la noche del 19 de abril de 1941, en plena Guerra Mundial. Entre los edificios afectados por las bombas alemanas durante un ataque a gran escala en la capital británica se encontraban cuatro hospitales. (Ver World War II:Women at War). Ocurría pocos años antes de que se creara el NHS británico.

Han pasado casi ochenta años y en Castilla-La Mancha no hemos sufrido ningún bombardeo, pero la verdad es que algunas de las imágenes tienen un cierto aire de familia

Aunque parezca increíble, en los últimos diez meses se han derrumbado los techos de cuatro hospitales de esta región. Todo un símbolo.

El primero en desplomarse, en agosto de 2014, ocurrió en el Hospital de Puertollano (Ciudad Real), causando heridas leves a los dos enfermos ingresados en la habitación. Este es el tremendo y lamentable aspecto que presentaba:

         Hospital de Puertollano, habitación 231, 8 de agosto de 2014

Apenas unos meses más tarde, el 22 de febrero, el techo de la octava planta del Hospital Universitario de Guadalajara se venía abajo, y los propios trabajadores de mantenimiento del centro señalaban la responsabilidad de la gerencia, por reducir de forma peligrosa la plantilla del área.

    Imágenes del derrumbe de un falso techo en el hospital de Guadalajara

Como advierte el agorero refrán, “no hay dos sin tres”. Unos días más tarde, el martes 17 de marzo en la llamada “unidad de preingreso” de las urgencias del Hospital Virgen de la Salud de Toledo, otro ‘falso techo’ se venía abajo. De forma casi milagrosa, en las urgencias hospitalarias, casi siempre saturadas, no había ningún enfermo en esos momentos.

       Unidad de ‘preingreso’ del Hospital Virgen de la Salud de Toledo, tras el derrumbe

Aunque pueda parecer increíble, como fruto de un oscuro, azaroso e inescrutable designio, el suceso se repetía de nuevo una semana después, el 25 de marzo, cuando hacia las 5.30 h. de la mañana se desplomaba el techo del pasillo del Hospital de Albacete frente a la hab. 609. 

Para muchos, la explicación más plausible para este tipo de desastres repetidos no es la desgracia o la mala suerte, sino el resultado de los recortes y la disminución del presupuesto para mantenimiento de las infraestructuras sanitarias. De hecho, desde 2011 en Castilla-La Mancha los gastos de mantenimiento en sanidad se han venido recortando paulatinamente hasta suponer más de un 50%.

En todo caso, un espectáculo lamentable y bochornoso por el que -en cualquier país mínimamente serio- algún responsable del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) no solo tendría que haber dado las oportunas explicaciones, sino que probablemente le habría supuesto una fulminante destitución. Nada de eso ha ocurrido.

Mientras tanto, y a pesar de los recortes, parece que las cuentas no cuadran: Castilla-La Mancha presenta la mayor deuda de su historia (12.858 millones de euros, más del doble de la que había cuando accedió al poder el actual Gobierno regional), incumplió el objetivo de déficit establecido en 2014 y en enero pasado su cifra de déficit empeoró aún más.

En materia de sanidad el balance de la legislatura que ahora termina en Castilla-La Mancha no puede ser más dramático y doloroso: opacidad y falta de transparencia, privatización de servicios, obras e inversiones paralizadas, ajustes y recortes presupuestarios, supresión de plazas y reducción de plantillas, interminables listas de espera, derivación injustificada y arbitraria de pacientes a otras CCAA para intervenciones quirúrgicas, desinformación, falta de incentivos y maltrato profesional… 

Una gestión política bastante deplorable con un legado sanitario que necesariamente obligará a la reconstrucción de un Servicio de Salud que durante muchos años fue considerado modélico en el conjunto del SNS.

Veremos.

martes, 12 de mayo de 2015

Ante las Elecciones. Propuestas sobre la Sanidad (y V)

Viñeta de El Roto. EL PAÍS, 25-3-2015

La Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS) hace público en estos días un documento imprescindible y oportuno: (Posicionamiento de SESPAS en el año electoral de 2015.Protege tu salud con tu voto) en el que recuerdan el principio de Salud en todas las políticas muestra que la salud no sólo depende de la asistencia sanitaria: ganamos y perdemos salud con todas las decisiones que toman los gobiernos municipales, autonómicos, el nacional y cada vez más también en la esfera internacional. Por ello, de cara a las Elecciones Autonómicas y Municipales, invitan a valorar críticamente y contrastar los diferentes programas electorales con las propuestas recogidas en el documento. Su meta no es otra que la mejora de la salud de la población, comprometidos con los principios que fundamentan la salud pública: la justicia social y la aplicación efectiva de los derechos humanos.

Con ese mismo espíritu, hemos venido recopilando hasta ahora –con algunos breves apuntes y observaciones- las diferentes propuestas en materia de sanidad que los partidos políticos ofrecen en sus programas electorales. Acabamos aquí con esta serie de entradas del blog…

CIUDADANOS (C’s)

En su ideario explican que son el fruto maduro de una reacción ciudadana que tiene su origen en Cataluña y que posteriormente se proyecta a toda España. Plantean cuatro líneas de actuación básicas:

1.      Defensa de los derechos individuales
2.      Defensa de los derechos sociales y del estado de bienestar
3.      Defensa del Estado de las autonomías y de la unidad europea
4.      Defensa de la democracia y regeneración de la vida política

En la segunda de estas líneas de actuación, Defensa de los derechos sociales y del estado del bienestar, señalan como principio de partida la necesidad de la intervención de los poderes públicos para asegurar la efectividad de los derechos sociales. Para ello, las redes públicas educativas, asistenciales y sanitarias, a las que puedan acceder todos los ciudadanos con independencia de su capacidad económica, deben tener un alto grado de calidad para así evitar desigualdades que generen exclusión social.

En la página Web encontramos una serie de propuestas sanitarias que luego desarrollan más en detalle (los subrayados son nuestros):


Defendemos una sanidad pública, universal, eficiente y de calidad.

        Exigimos una gestión eficaz y transparente.
        Racionalizaremos el gasto sin perjudicar a los ciudadanos.
    Delimitaremos la sanidad pública y la privada a nivel orgánico, administrativo y de gestión.
        Mejoraremos la atención primaria.
        Optimizaremos el tamaño de los hospitales.
        Regularemos la demanda priorizándola según las necesidades.
        Incentivaremos al personal y penalizaremos el absentismo.

C’s defiende un sistema sanitario público y universal de salud que garantice el acceso a una asistencia y cobertura sanitaria eficientes y de calidad a todos los españoles con independencia de su lugar de residencia como uno de los pilares del Estado social y de bienestar español.

La salud es fundamental para el bienestar de las personas. Por ello C’s quiere un sistema sanitario que, además del tratamiento de las enfermedades, se ocupe de la prevención, los hábitos saludables, la rehabilitación, la asistencia y la investigación.

El modelo actual necesita de reformas estructurales factibles, con un impacto importante en la reducción del gasto que buscan desarrollar un servicio de salud sostenible y solvente.

Estas consideraciones iniciales se desarrollan posteriormente en un decálogo que contempla una serie de medidas muy genéricas y poco concretas entre las que se alude al establecimiento de indicadores de calidad y eficiencia que permitan la transparencia y la rendición de cuentas a la ciudadanía Se habla de mejorar la financiación del sistema -de base capitativa-, aunque en ningún momento se indica expresamente que se hará mediante impuestos ni se habla de la gratuidad de los servicios o prestaciones; (aunque se alude a la implantación de un posible copago con carácter disuasorio y reembolsable según la gravedad). Reorganizar y concentrar servicios, adecuar el tamaño de los hospitales, mejorar la atención primaria para reforzar su papel como filtro de la especializada (sic), coordinar niveles, revisar las actividades preventivas y/o asistenciales que no aporten valor, regular la demanda y promover la evaluación de tecnologías sanitarias para su posible incorporación con criterios de coste-efectividad. Con respecto al personal, se propone incrementar los incentivos económicos a la productividad, fomentar la exclusividad en el sector público e incluir mecanismos de autonomía de gestión profesional. Finalmente, plantean corresponsabilizar a los pacientes y fomentar “cambios culturales” que contribuyan a la propia transformación del sistema.

Literalmente:   

1.      Transparencia y rendición de cuentas a la ciudadanía.
Supone que los responsables que gestionan los centros y las áreas rindan cuentas a quien financia sus actividades y, por supuesto, que los responsables de mayor nivel fijen criterios claros de actuación basados en indicadores de calidad y eficiencia y rindan cuentas a la ciudadanía de su labor.

2.      Mejoras en la financiación.
La financiación debería ser capitativa, consistente en asignar al conjunto de proveedores de cuidados de una zona geográfica determinada, un fondo económico por cada persona de dicha zona que está incluida dentro de la población protegida, durante un periodo determinado, normalmente de un año. Se deben establecer indicadores de salud poblacional y de calidad de la asistencia prestada que permitan recompensar a aquellas organizaciones que mejores resultados obtengan.

3.      Concentración de servicios y optimización del tamaño de los hospitales.
La reorganización de servicios debe basarse en evidencias sobre la relación entre volumen, resultados y costes, repensando tanto los hospitales muy pequeños como los demasiado grandes y definiendo mejor los niveles asistenciales (p. ej., no hacer cirugía ambulatoria en hospitales universitarios), desarrollar sistemas multihospital para concentrar servicios comunes como anatomía patológica, laboratorio, etc. y coordinar compras, evitando el fraccionamiento de los sistemas de información por comunidades autónomas.

4.      Políticas preventivas y asistenciales.
En el campo de políticas preventivas y asistenciales es necesario adoptar medidas que tengan por finalidad la reducción de: a) actividades preventivas que no aportan valor asistencial añadido (chequeos, revisiones de empresa, etc.), especialmente en la propia Administración y orientar las citadas políticas hacia segmentos poblacionales donde se ha demostrado su efectividad; b) de pruebas diagnósticas sin clara respuesta terapéutica asociada; c) mejoras de calidad asistencial para reducir complicaciones y efectos adversos; d) de limitación del esfuerzo terapéutico fútil o inútil redefiniendo los procesos terminales y rediseñando las alternativas de prestaciones.

5.      Regulación de la demanda.
La regulación de la demanda no puede basarse en el copago. Este puede suponer una barrera de acceso a los servicios sanitarios de personas que realmente los necesiten. Se hace necesaria: a) la priorización según necesidades: urgencias, exploraciones, visitas, intervenciones, priorización listas de espera, cartera de servicios; b) implicación de los pacientes en sus propios cuidados, especialmente con enfermedades crónicas e implicarlos en la práctica de hábitos saludables invirtiendo en prevención y educación en salud; c) medidas enfocadas a evitar duplicidades en pruebas, visitas u otros servicios; d) reducir la utilización intensiva de algunos servicios como las urgencias hospitalarias filtrando los casos banales y disminuir las derivaciones; e) implantar y extender la utilización de las tecnologías de la información y comunicación para todo tipo de gestión de la demanda incluyendo la sustitución de la visita cara a cara. El copago solo podría ser utilizado como un elemento disuasorio en aquellos pacientes menos graves que tengan la posibilidad de administrar mejor el uso de medicamentos o servicios sanitarios, y se establecería mediante un copago reembolsable.

6.      Evaluación de tecnologías y medicamentos, e incorporación a la cartera de servicios.
En primer lugar desde C’s pensamos que la definición de la cartera de servicios debe estar basada en la evidencia, Asimismo, la priorización y financiación de la incorporación de tecnologías y medicamentos a la cartera de servicios se realizará en función de su efectividad y coste-efectividad por lo que los nuevos procedimientos diagnósticos o tratamientos deberán acompañarse de su presupuesto y financiar los fármacos nuevos sólo en las indicaciones aprobadas. También pensamos que se ha de abordar la racionalización de los tratamientos de gran coste unitario y pequeños beneficios y de los tratamientos emergentes o de efectividad dudosa.

7.      Mejora de la atención primaria y coordinación entre niveles asistenciales.
Es imprescindible aumentar el presupuesto de la atención primaria para reforzar el papel de la misma como filtro de la especializada y puedan realizarse pruebas diagnósticas evitando así derivaciones a la especializada. Asimismo se hace necesario realizar una política de servicios basada en la atención primaria para atender enfermedades crónicas y reducir hospitalizaciones.

8.      Políticas de personal.
En este campo consideramos medidas destacables: a) incrementar los incentivos económicos a la productividad así como fomentar la exclusividad en el sector público; b) Incluir mecanismos de autonomía de gestión profesional que permitan tomar mayor responsabilidad a los profesionales en la gestión de la demanda; c) cambios en la distribución porcentual de las plantillas entre sanitarios y no sanitarios así como en la formación de grado y en la residencia; d) descentralizar la contratación a nivel de centros; e) combatir la endogamia y la falta de movilidad profesional; f) hacer más atractiva económica y socialmente la carrera profesional en atención primaria; g) penalizar el absentismo; y h) reorientar los incentivos a los profesionales para la innovación y la sustitución de tratamientos y pruebas diagnósticas obsoletos o antiguos.

9.      Mayor coordinación del sistema.
Intensificaremos la función del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud como garante de la coordinación en la asistencia sanitaria en todo el territorio nacional, incluyendo la cartera de prestaciones sanitarias complementarias siempre que estos servicios demuestren su utilidad y necesidad. La coordinación que debe realizar el Estado persigue la integración de la diversidad de las partes o subsistemas en el conjunto o sistema, evitando contradicciones, disfunciones e ineficiencias.

10.  Cambios culturales.
Otro pilar de la reformas es fomentar cambios culturales en la propia organización sanitaria y en la sociedad hacia formas menos “consumistas” de los servicios sanitarios: a) hay que introducir medidas orientadas a incrementar la autonomía de gestión y la responsabilidad de las unidades clínicas; b) recuperar la función de autoridad sanitaria, saber quién prescribe qué y a quién; c) introducir medidas de desarrollo y difusión de análisis, e indicadores de productividad y costos, y la introducción de la competencia por comparación; d) desarrollar nuevas líneas de actividad para las enfermedades crónicas como telemedicina, atención domiciliaria, desde programas piloto a utilización masiva.

Aunque en el Programa Marco no se contempla nada al respecto, hace unos días el candidato de Ciudadanos a la Comunidad de Madrid anunció que su programa incluye desprivatizar cuatro hospitales, revisando el modelo de gestión 100% privada de los hospitales de Valdemoro, Torrejón de Ardoz, Móstoles y Collado Villalba si gobierna o puede influir en el Gobierno autonómico.

Igualmente, considera prioritario la elaboración de un catálogo de servicios públicos, mediante una ley que regule, incluso reformando el Estatuto madrileño, los servicios básicos no privatizables, como educación y sanidad, impidiendo que puedan dejarse en manos de terceros. En su opinión, “la mejor demostración de que tenemos malos gestores es que quieren privatizar los sectores que deberían gestionar bien.”

 El programa sanitario de UP y D

En su página Web presentan un breve documento que se define como Programa Marco para las Elecciones Autonómicas y Municipales, cuyo objetivo es servir de guía para elaborar los programas autonómicos y municipales de las elecciones. Este Programa Marco propone los contenidos (mínimos) que deberían incluir, y una propuesta de ordenación de los temas. Es una herramienta orientativa, a disposición de los responsables de elaborar la ponencia del programa en cada ámbito territorial concreto:

Sanidad
1. Gestión de hospitales, centros de salud, empleo público, actuaciones autonómicas (revisión de derivaciones de pacientes desde la sanidad pública a la privada, historia clínica electrónica y receta electrónica).

2. Transparencia y evaluación de la gestión sanitaria (listas de espera diagnóstica y quirúrgica, gasto real y farmacéutico, evaluación y publicación periódica de resultados).

Allá donde existen, (como en la Asamblea de Madrid), los grupos parlamentarios de UP y D declaran expresamente su apuesta decidida por una sanidad pública universal, de calidad e igual para todos los ciudadanos.

En los programas autonómicos para cada territorio pueden verse las medidas concretas que se plantean. Así, entre las páginas 26 a 31 del Programa Electoral a las Cortes de Castilla-La Mancha, nos han llamado especialmente la atención las siguientes propuestas (que parecen claramente relacionadas):

    Devolución de las competencias de Sanidad al Estado Central: con el fin de restaurar un sistema sanitario común para todo el territorio nacional, basado en los principios de equidad, calidad, eficiencia y participación ciudadana.

      Proponemos un gran Pacto por la Sanidad Nacional consensuado por todos los partidos políticos representantes del conjunto de la sociedad española y con una hoja de ruta a corto, medio y largo plazo, no sujeto a los vaivenes del Gobierno de turno e intereses particulares del partido político gobernante en ese momento.

        Recuperar la cohesión y equidad del Sistema Nacional de Salud (SNS).

        Gestión pública de la Sanidad pública.

     Creación de una Comisión Nacional de Supervisión del SNS constituida por un reducido número de expertos independientes que haga un análisis de la situación y proponga un Plan de Reforma a las Cortes. Este organismo tendría funciones permanentes para vigilar el cumplimiento de las propuestas y asegurar la calidad asistencial y el resto de principios rectores. Contará con la opinión de las Sociedades Científicas, Asociaciones de Pacientes y Familiares, y Organizaciones de Consumidores.

Algunos otros puntos destacables tienen mucho que ver con la situación actual del servicio sanitario público en Castilla-La Mancha y con la desafortunada gestión del mismo llevada a cabo:

     Profesionalizar los cargos de gestión del SNS mediante sistemas de acreditación profesional objetivos y mecanismos de selección que garanticen la adjudicación de plazas siguiendo criterios de méritos y capacidad. Ofrecer cursos de formación abiertos a todos los profesionales de la salud y no sólo a cargos de confianza ya predeterminados según afinidad política y además financiados con recursos públicos.
     Obligatoriedad de publicar las listas de espera de tratamiento quirúrgico, atención especializada y pruebas diagnósticas, con periodicidad mensual, con comparativa con otros centros de la misma comunidad y a nivel nacional, publicando qué número de pacientes son derivados a centros privados, los motivos y criterios seguidos para dicha derivación y qué coste económico representan.
    Exigir responsabilidades por la mala planificación y posterior actuación en la construcción y puesta en marcha del nuevo Hospital de Toledo, que está demorando su apertura con perjuicio de la asistencia a la población.

Finalmente, citamos el Programa Electoral a la Asamblea de Madrid en cuyas páginas 32 a 36 encontramos las propuestas relativas a la sanidad.

Se afirma textualmente que el Servicio Madrileño de Salud maltrata a los profesionales, al tiempo que ha sufrido durante años una gestión temeraria basada en criterios electoralistas que ha alcanzado su máxima expresión en la última legislatura. A este respecto, explica:

Se han inaugurado tres hospitales de gestión privada en el transcurso de una de las mayores crisis económicas que ha padecido nuestro país y mientras existen desviaciones importantes de los presupuestos sanitarios. Por otra parte, los intentos fracasados de privatizar la gestión sanitaria de seis hospitales públicos madrileños, de convertir el Hospital de La Princesa en un geriátrico, de implantar el ilegal euro por receta, y la gestión de la crisis del ébola son muestras de una política dogmática, errática, incoherente e ineficaz.

También plantean que para garantizar la igualdad de acceso de todos los ciudadanos a la prevención, educación y atención sanitarias, evitando la fragmentación del SNS en diecisiete subsistemas independientes, se hace necesario:

Devolver al Estado competencias sanitarias para reconstruir un sistema sanitario armónico y garantizar la igualdad de derechos. El Gobierno de España debe tener competencia legislativa y de desarrollo plena, de forma que se ejecuten sus decisiones y pueda ejercer de forma efectiva la coordinación. Creemos necesaria una mayor colaboración entre las CCAA para unificar criterios y compartir procedimientos. Implantar principios rectores de racionalización del gasto, igualdad y equidad en las prestaciones a los pacientes en todas las comunidades autónomas, así como centralizar compras a nivel estatal para aprovechar economías de escala. Unificar elementos clave como la tarjeta sanitaria, los sistemas de historia clínica de Atención Primaria y Hospitalaria de las distintas comunidades autónomas, los sistemas de receta electrónica y el calendario vacunal. (sic)

Por último, una propuesta que sí nos parece digna de aplauso (y que todas las fuerzas políticas deberían hacer suya) es la de restablecer la Dirección General de Salud Pública en la Comunidad de Madrid, suprimida en su día por el Gobierno Regional. Es sencillamente bochornoso y lamentable que Madrid sea la única Comunidad Autónoma que no cuenta con un órgano directivo de este nivel para gestionar las competencias en esta materia.

Laus Deo...

sábado, 9 de mayo de 2015

Ante las Elecciones. Propuestas sobre la Sanidad (IV)

Viñeta de El Roto. EL PAÍS 11-4-2015

PODEMOS

Como han analizado de forma exhaustiva numerosos especialistas y expertos de la ciencia política, la irrupción del fenómeno PODEMOS en el panorama político español supuso un revulsivo de primer orden que algunos denominaron como la gran innovación de la política de la última década, en un país asolado por la corrupción, los recortes, el desempleo, el maltrato de una juventud sin futuro y una sociedad en quiebra económica y social.”

Para entender algo más sobre esta formación política, (origen y procedencia, apoyos, ideas y orientación, etc.), recomendamos una serie de lecturas (casi) imprescindibles en el blog del colectivo Politikon:

También en este interesante (y barato) eBook Podemos: la cuadratura del círculo

Sobre sus propuestas programáticas, hace poco más de un año tuvimos ocasión de conocer el Documento Final del denominado Programa Colaborativo para las Elecciones Europeas. Según explicaban, era el resultado de un proceso de elaboración colectiva a través de un método abierto y ciudadano, en el que al parecer participaron miles de personas. Partiendo de la propuesta de un borrador, el proceso se desarrolló en tres etapas: debate y aportaciones online a título individual, enmiendas colectivas de los Círculos Podemos y referéndum online sobre las enmiendas.

En aquella ocasión, el propio carácter y el ámbito del proceso electoral, hizo que algunas de las ideas contenidas en el discurso pasaran (bastante) inadvertidas. Sin duda algunas propuestas “estrella” (como el impago de la deuda pública y la implantación de una renta básica universal) eclipsaron el resto del programa.

En materia de salud, el epígrafe Conquistar la igualdad, construir la democracia incluía de manera genérica una serie de medidas que apuntaban claramente hacia un modelo sanitario integrado, de carácter público, (en su financiación, gestión y provisión), gratuito y de cobertura universal, reconociendo expresamente el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo y a la muerte digna.

Copiamos textualmente (los subrayados son nuestros):

3.4 - Garantía del derecho a la salud y de un modelo de asistencia sanitaria público, de cobertura universal, equitativa y gratuita, con dotación presupuestaria prioritaria y sin exclusión alguna para las personas que viven en cualquiera de los países de la Unión Europea. Ese modelo será participado democráticamente por todos los miembros de la comunidad sanitaria.

Devolución al sector público de todos los centros y hospitales privatizados. Para ello se derogarán todas las leyes que permitieron esa privatización, y el RDL 16/2012 que cambió el modelo sanitario universal por otro de aseguramiento y resultó en la exclusión de diversos colectivos en razón de su situación administrativa, legal o laboral. Aumento de plantilla en la sanidad pública.

Prohibición explícita del copago sanitario y farmacéutico.

Implementación de un modelo sanitario financiado a través de impuestos directos, gestionado públicamente, con una organización democrática y una administración transparente y eficaz, y basado en la integración y la coordinación entre la Atención Primaria de Salud y la Atención Especializada, y entre los servicios de Salud Pública y los Servicios Sociales.

Contemplación del derecho a la interrupción voluntaria del embarazo de forma segura, libre y gratuita, dentro de la red pública. Garantía del derecho a una muerte digna, sin el encarnizamiento terapéutico actual que sufren muchos pacientes, y del derecho a una salud mental orientada al sujeto que evite medicalizar e instrumentalizar el sufrimiento psíquico.

Retirada inmediata de las leyes o disposiciones que desposean o disminuyan de cualquier modo a los ciudadanos de la UE su legítimo derecho a la cobertura sanitaria en su país de origen, independientemente de la duración de su estancia fuera de éste o de su país de residencia permanente. Elaboración de un plan para promover la implantación de una cobertura sanitaria universal para todos los Ciudadanos de la UE en cualquiera de los países miembros, considerando la cobertura sanitaria como uno de sus derechos fundamentales.

La presentación del Programa Marco para las Elecciones Autonómicas del próximo 24 de mayo, las (auto)proclamadas 215 medidas para un proyecto de país, se ha hecho esperar casi hasta el inicio de la campaña electoral. Sin duda era uno de los acontecimientos más esperados del escenario político de los últimos meses.

Según algunos artículos editoriales, dentro de un envoltorio de radicalismo controlado se encuentra un programa que oscila entre el 15-M y la socialdemocracia, intercalando propuestas claramente populistas con planteamientos más institucionales, algunos de los cuales se pueden encontrar en los proyectos del PSOE e incluso de Ciudadanos.

Los modos, las frases, los eslóganes y la puesta en escena de su presentación fueron claramente asamblearios, en un mensaje a sus bases de que seguían siendo un movimiento ciudadano con una misión clara: cambiar el modelo político, social y económico en España, y ocupar el espacio y el poder que hasta ahora estaba en manos de las élites económicas, de la casta. Sin embargo, frente a una música claramente radical, la letra muestra mucha más prudencia que aquel primer proyecto presentado antes de las elecciones europeas hace un año.

Los enunciados políticos de este “nuevo” Programa electoral de Podemos muestran un mayor grado de pragmatismo, aunque se trate de una avalancha de propuestas sin priorizar ni cuantificar (a pesar de que se había anunciado una memoria económica sobre la viabilidad del programa).

El Programa habla en su Introducción de un “marco programático para un proyecto de país digno de su gente. Un proyecto de país decente, moderno, inteligente, consciente de nuestras fortalezas y nuestras necesidades; consciente de la complejidad del presente y seguro de la fuerza del futuro.”

Se autodenomina como un programa inteligente, realista, nuevo, y que aborda los problemas y las soluciones de manera integral. Establece para ello cuatro patas, los cuatro grandes ejes del Programa, que resumen como un programa ciudadano, de la ciudadanía y para la ciudadanía

      Plan de rescate ciudadano
      Empleo, innovación y nuevo modelo productivo
      Gobernar para la gente
      Instituciones para la democracia

En el eje Gobernar para la gente aparecen recogidas las propuestas sobre sanidad, que encontramos escasas (12 medidas del total de 215), algo deslavazadas o poco equilibradas, tal vez por la forma en que se ha llevado a cabo su elaboración (aunque sabemos que han intervenido expertos conocedores del sistema). En realidad ninguna de ellas arroja novedades con respecto al discurso previo de Podemos y supone un cierto y decepcionante deja vu.

Sorprende que la propuesta más extensa se dedique a la industria farmacéutica, planteando la creación de Comisiones de Farmacia integradas por los representantes de las comisiones de farmacia hospitalarias con objeto de “mejorar la seguridad, la calidad y el coste de los medicamentos”. Una medida que algunas comunidades autónomas ya han desarrollado y puesto en marcha. Añaden además que impulsarán “la fabricación de medicamentos genéricos que sean beneficiosos para los enfermos que tienen que afrontar tratamientos costosos (como la hepatitis C)”, es decir, la liberalización de patentes, algo que la ley no permite a las CCAA. Curiosamente no se refieren en ningún momento a la supresión del copago sanitario o farmacéutico.


El programa contempla la recuperación de todos los centros y servicios sanitarios que hayan sido privatizados. Se comprometen también a retirar los planes autonómicos de medidas de garantía de la sostenibilidad del sistema sanitario que impliquen privatizaciones, promoviendo la recuperación inmediata de los servicios externalizados, como lavanderías centrales, servicios de mantenimiento o las donaciones de sangre; así como fomentar la derogación de la ley 15/97 de nuevas formas de gestión de la sanidad.

Con respecto a los profesionales sanitarios, solo se mencionan en una extraña propuesta sobre formación en habilidades interculturales: “…se les dotará de capacitación en competencia intercultural y concepciones ideológicas relacionadas con la salud, la prevención, los cuidados y tratamientos del cuerpo, así como la idea de intimidad propia de otras culturas, desde una perspectiva socioantropológica” (sic).

En otros puntos Podemos se compromete a impulsar la Atención Primaria, reducir las listas de espera, facilitar el acceso de las mujeres a información sobre las patologías que les afectan de manera diferencial, garantizar la IVE en el sistema público, el acceso a métodos anticonceptivos, establecer el derecho a la muerte digna y dotación presupuestaria para prevenir el VIH y tratar a las personas con esta infección.

Estas son las propuestas copiadas íntegramente:

Apostamos por la salud en todas las políticas públicas para garantizar unas condiciones de vida aceptables con objeto de disminuir la desigualdad que pro­ducen los determinantes sociales. Para ello, se desarrollarán los dispositivos de salud pública suficientes.

93.  Pondremos en marcha un Plan de Reversión al Sistema Público de Salud de los Centros y Servicios privatizados, y llevaremos a cabo un control exhaustivo del cumplimiento de los contratos, las penalizacio­nes y los beneficios de las concesionarias.

94.  Retiraremos los planes autonómicos de medidas de garantía de la sostenibilidad del sistema sanitario que impliquen privatizaciones. Promoveremos la recuperación inmediata de los servicios externali­zados, como la lavandería central, el mantenimiento, las donaciones de sangre, etcétera. Denunciaremos todos los casos de corrupción y «puertas giratorias» relacionados con la gestión privada de los servi­cios públicos.
95.  Fomentaremos y reclamaremos, desde las comunidades autónomas, la derogación de la Ley 15/97, así como de aquellas otras que han permitido la privatización de estos servicios.
96.  Dedicaremos un esfuerzo especial a potenciar una atención primaria que incorpore la coordinación e integración de los diversos niveles de asistencia sociosanitaria. Desarrollaremos la atención sociocomu­nitaria en el área de la salud mental.
97.  Reduciremos las listas de espera. Se dotará al sistema público de sa­lud de los recursos necesarios para atender las intervenciones quirúr­gicas de urgencia, sin que haya una derivación a la sanidad privada.
98.  Crearemos una Comisión de Farmacia, integrada por representantes de las comisiones de farmacia de los hospitales y que trabaje en es­trecha colaboración con las agencias evaluadoras. Tendrá por objeti­vo mejorar la seguridad, la calidad y el coste de los medicamentos en los hospitales. Se unificarán los criterios de las comisiones de far­macia de cada hospital para establecer buenas prácticas, favorecer las economías de escala y mejorar los procedimientos de selección y compra centralizada de medicamentos. Impulsaremos la fabricación de medicamentos genéricos que sean beneficiosos para los enfer­mos que tienen que afrontar tratamientos costosos (como la hepa­titis C) y estableceremos líneas de cooperación con otros países y continentes, especialmente con África y América Latina.
99.  Se dotará a los profesionales del sistema público de salud de ca­pacitación en competencia intercultural y concepciones ideológicas relacionadas con la salud, la prevención, los cuidados y tratamientos del cuerpo, así como la idea de intimidad propia de otras culturas, desde una perspectiva socioantropológica.
100.   Promoveremos el acceso de las mujeres a información sobre las patologías que les afectan de manera diferencial. Podrán disfrutar de una atención especializada y se formará a los profesionales sanitarios para combatir los estereotipos. Se fomentará la detección precoz del cáncer de mama y ginecológico con cobertura universal.
101. Estableceremos el derecho a una muerte digna, mediante la elabora­ción y ejecución de un Plan de Cuidados Paliativos que reconozca y aborde el derecho a morir sin dolor, con dignidad y evitando el encar­nizamiento terapéutico. Este plan potenciará la voluntad y autonomía del paciente. En el marco del respeto y la defensa de las personas en su derecho a decidir qué asistencia sanitaria quieren recibir en el mo­mento próximo a la muerte, se exigirá un registro de últimas volunta­des, vinculante, que será respetado por los profesionales sanitarios y constará en la historia clínica del paciente.
102.  Se efectuará la dotación presupuestaria suficiente para la preven­ción del VIH y la atención integral a las personas que viven con VIH. También se concederán ayudas públicas a las asociaciones con tales fines.
147. Garantizaremos la cobertura de la interrupción voluntaria del emba­razo por el sistema público de salud.
148.  Pondremos los medios necesarios para garantizar el acceso de to­das las mujeres a todos los métodos anticonceptivos: preservativos, diafragma, DIU y anticonceptivos de última generación. Asimismo, garantizaremos el abastecimiento de la píldora contraceptiva de emergencia en todos los centros de atención primaria y urgencias

A nuestro juicio, resultan más interesantes y sugerentes las medidas sobre dependencia que incluye el Programa. Se propone incluir las ayudas a las personas dependientes en los Procedimientos de Emergencia Ciudadana (PEC), estableciendo un plazo máximo de tres meses a las comunidades autónomas para que las personas dependientes ya valoradas y con reconocimiento de algún grado de dependencia, tengan su Plan Individualizado de Atención (PIA).

En un apartado que denomina ‘rescate a personas dependientes’, señala que “se garantizará la movilidad para la diversidad y la accesibilidad en las infraestructuras, el urbanismo, la edificación y el transporte”. Todos los medios de transporte público, sus terminales y el entorno inmediato a las paradas deben ser realmente accesibles, para lo que incluirán medidas específicas que garanticen el acceso de las personas con diversidad funcional o discapacidad, siguiendo los principios y tendencias más innovadoras: rampas, señalización, pictogramas, señales acústicas, control de sobreestimulación ambiental, espacios comprensibles, etc.

Además, afirma que “habrá una dotación de recursos presupuestarios para reactivar la aplicación de la Ley de Dependencia, y poder garantizar así la prestación profesional de cuidados a personas mayores, enfermas o con algún tipo de diversidad funcional”. Propone también fomentar la formación de las cuidadoras (sic) y crear centros de día y residencias para la prestación de cuidados a personas mayores, enfermas o con algún tipo de diversidad funcional.
________________________

Hasta aquí las propuestas sociosanitarias que incluye el Programa Marco de Podemos…

jueves, 7 de mayo de 2015

Ante las Elecciones. Propuestas sobre la Sanidad (III)

Viñeta de El Roto. EL PAÍS 7-5-2015

Sobre el Programa Electoral de Izquierda Unida (IU):

Explican que las propuestas del Programa Marco de IU para las Elecciones Autonómicas y Municipales de mayo de 2015 han sido elaboradas colectivamente con organizaciones sociales, sindicales, políticas, culturales y con afiliados y simpatizantes de IU con el objetivo de que sirvan de base para las discusiones programáticas a la hora de establecer debates y acuerdos en el ámbito municipal y en las CCAA., y como guía para la elaboración de los programas municipales y autonómicos.


Bajo el epígrafe LA SALUD ES UN DERECHO Y NO UNA MERCANCÍA, desde IU manifiestan su defensa de un sistema sanitario público y universal: «Nos oponemos a la privatización de la salud y defendemos un sistema sanitario público, universal, integral, solidario y de calidad.»

PUNTOS BÁSICOS

Destaca como punto de partida la consideración del carácter esencialmente público del sector sanitario, en todos sus aspectos: titularidad, financiación, gestión y provisión públicas, planteando la reversión de los servicios privatizados, la supresión de los copagos existentes, el aseguramiento único y público y la cobertura universal de las prestaciones. La accesibilidad, la mejora de la calidad, la orientación del sistema hacia la salud pública, la prevención y la promoción de la salud, potenciando la atención primaria y actuando sobre los determinantes de la salud, deben ser señas de identidad del sistema sanitario público de salud, que debe gestionarse democráticamente, con la participación de los profesionales. Se menciona expresamente que todas las leyes, planes y proyectos deben someterse a un informe de evaluación de impacto en salud (EIS).

− Mantener el sector sanitario en la esfera de lo público recuperando para este sector público los servicios privatizados: titularidad pública, financiación pública, gestión pública, provisión pública.
 − Financiación a través de los presupuestos de las administraciones públicas por vía impositiva directa y no por impuestos indirectos. No copagos.
 − Aseguramiento único y público, con garantía de cobertura universal, equidad y sin selección de riesgos.
 − Provisión pública de servicios garantes de mayores niveles de calidad y eficacia.
 − Equidad y accesibilidad para todos los ciudadanos.
 − Orientación del Sistema Federal de Salud hacia la salud pública, la prevención de la enfermedad, la promoción de la salud y la educación sanitaria.
 − Potenciación de la atención primaria y extensión a toda la población.
 − Garantizar la gestión democrática del Sistema Público de Salud (Sistema Federal de Salud).
 − Actuación de las distintas Administraciones Públicas sobre los determinantes sociales de salud: trabajo, educación, vivienda….
 − Informe previo de Evaluación del impacto en salud de leyes, planes y proyectos.
 − Incorporar como derechos ciudadanos los derechos a:

·         Salud sexual y reproductiva
·         Interrupción voluntaria embarazo
·         Cuidados paliativos y tratamiento del dolor
·         Privacidad y titularidad de la historia clínica
·         Derecho a una muerte digna

− Asegurar la eficiencia y calidad del Sistema Federal de Salud implantando medidas que mejoren la eficacia, la eficiencia y la calidad, mejora de la utilización de los recursos, políticas de personal tendente a incentivarlos adecuadamente y garantizar su promoción profesional, racionalizar el gasto sanitario.
 − Corresponsabilidad de profesionales y usuarios con instrumentos eficaces y reales de participación.

Entre las propuestas concretas, además del incremento del gasto sanitario público, de manera que garantice la suficiencia financiera del Sistema, llama la atención la idea de crear una Industria Farmacéutica Pública (sic) y una distribuidora estatal pública. Se propone también la derogación de la Ley 15/1997, de 25 de abril, sobre habilitación de nuevas formas de gestión del Sistema Nacional de Salud, que en su opinión ha propiciado y contribuido de manera decisiva a la privatización de servicios sanitarios. Otras medidas tienen que ver con la participación ciudadana, la mejora de la dotación de plantillas, los servicios de urgencia, salud mental, geriatría, rehabilitación, salud laboral y la elaboración de un Plan Socio Sanitario:

PROPUESTAS

− Aumentar el gasto sanitario público hasta alcanzar la suficiencia financiera.

− Priorizar el aumento del gasto sanitario en atención primaria y salud pública.

− Elaborar los planes de salud de cada comunidad autónoma.

− Adaptación de los mapas sanitarios a la realidad.

− Adaptación de los recursos hospitalarios a las necesidades reales.

− Gestión directa de los nuevos hospitales recuperando en gestión directa otras formas de gestión.

− Completar los centros de salud con sus equipos atención primaria hasta alcanzar el 100 × 100 de cobertura.

− Acrecentar los recursos profesionales y materiales en atención primaria para garantizar que los tiempos de consulta y el número de pacientes respondan a parámetros de suficiencia y eficacia.

− Desarrollar un servicio de urgencias, emergencias y transporte sanitario que garanticen eficacia suficiencia y tiempos de respuesta apropiados.

− Incrementar los recursos de salud mental para alcanzar los “ratios” pertinentes en profesionales y recursos.

− Dotación publica de recursos para la atención psico-social y rehabilitadora.

− Realizar un Plan Socio Sanitario que dé respuesta a las demandas de las personas mayores y que contemple la implementación de recursos geriátricos en todas las áreas sanitarias.

− Geriatría: Incorporación de la geriatría y la gerontología en la atención primaria, creación de unidades geriátricas en los hospitales, desarrollo y potenciación de la coordinación socio sanitaria, participación del sistema sanitario público en el desarrollo de la ley de dependencia.

− Incorporación de la salud laboral a las prestaciones del sistema público de salud.

− Política de recursos humanos que dignifiquen la situación de los trabajadores sanitarios dotando al Sistema Sanitario Público de: plantillas suficientes, formación adecuada, carrera profesional y recuperación de los derechos perdidos.

− Potenciar la participación ciudadana dotando de contenido los órganos de participación de zona básica de salud área de salud y el Consejo de salud de la comunidad.

− Desarrollar una Política farmacéutica que contemple la creación de una Distribuidora estatal pública, el desarrollo de una política pública de investigación biomédica y farmacéutica y la creación de una Industria Farmacéutica Pública.

− Modificación de las leyes sanitarias de las comunidades autónomas para garantizar servicios sanitarios públicos suficientes, eficaces, equitativos y solidarios. Potenciar y desarrollar los Recursos Rehabilitadores en sus diversos niveles con titularidad pública.

 − Derogación de las leyes 15/97 y 16/2012 garantía para conseguir la universalidad de atención sanitaria, la equidad en sus prestaciones, la reversión privatizaciones y la gratuidad en el momento de uso, sin repago o copago.

A continuación, desde un clásico enfoque y una perspectiva claramente salubrista, y de acuerdo con las competencias que en este ámbito tienen atribuidos los ayuntamientos, el documento recoge también las propuestas de carácter sanitario que deben incorporarse en la oferta programática para las Elecciones Locales. Es evidente aquí la influencia del Programa de Ciudades Saludables promovido por la OMS, como estrategia de referencia en las políticas locales de salud pública. Se insiste, en todo caso, en la idea de que las estructuras deben estar integradas o enmarcadas en una red sanitaria pública única. Transcribimos el contenido (los subrayados son nuestros):

PROGRAMA MUNICIPAL DE SALUD

Los municipios como lugares de convivencia y donde se desarrollan las actividades que condicionan nuestra vida y nuestro estado de salud: económicas, sociales, culturales, educativas... son lugares idóneos para desarrollar y poner en marcha actuaciones en las políticas públicas para mejorar el nivel de salud y de vida en nuestras ciudadanas y ciudadanos:

− Desarrollando las competencias municipales en materia de sanidad, consumo y salud medioambiental y demás cometidos que establece la Ley General de Sanidad para los municipios.

− Reivindicando el papel de los ayuntamientos en materia de control de salud elemental, consumo y demás cometidos que establece la Ley General de Sanidad.

− Creación de estructuras municipales integradas en la red sanitaria pública única para desarrollar labores de inspección y control en las competencias municipales y en particular:

− control de la calidad de las aguas de consumo
− vigilancia y control de aguas residuales
− control de la contaminación atmosférica
− vigilancia de nivel de ruidos y vibraciones
− control de la higiene en lugares públicos de restauración, comercio minorista, mercados, hoteles, escuelas, zonas de ocio y recreo etc.
− higiene de mataderos, vaquerizas, cabrerizas
− salubridad y habitabilidad de las viviendas y centros públicos
− control higiénico de la distribución y suministro de alimentos bebidas y otros artículos de consumo humano
− control de la eliminación de residuos urbanos e industriales
− programas de lucha antivectorial
− control sanitario de los cementerios y policía sanitaria mortuoria
− desarrollo de actividades y programas de promoción de la salud: hábitos saludables en materia de alimentación, educación sexual, actividad física beneficiosa para la salud, prevención de infecciones de transmisión sexual

Todo ello enmarcado en una red sanitaria pública única.
(Continuará…)